25 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez usa avión oficial para ir a un concierto simulando antes un acto oficial

Sánchez y su esposa, 'cazados' por un asistente cuando entrabana al FIB

Sánchez y su esposa, 'cazados' por un asistente cuando entrabana al FIB

El presidente se sirve del caro avión presidencial para disfrutar de un concierto internacional junto a la playa, tras pedir en 2014 la cabeza de Monago por ir a Canarias a ver a su novia.

Pedro Sánchez utilizó ayer el avión presidencial para desplazarse, junto a su esposa, a un concierto en la costa. En concreto, se sirvió del transporte aéreo para acudir al recital de 'The Killers' en el Festival Internacional de Benicassim, en Castellón, uno de los certámenes musicales más importantes de Europa.

Al evento acudió con su esposa, Begoña Gómez, ambos vestidos de forma informal para disfrutar de uno de los grupos más célebres y cabeza de cartel, desde una zona VIP habilitada para los visitantes más ilustres o necesitados de medidas de seguridad.

 

Para intentar darle alguna explicación oficial a lo que sin duda fue un viaje privado, Sánchez improvisó una reunión con el presidente de la Comunidad de Valencia, Ximo Puig, con el que se vio de manera informal en la sede de la Generalitat en Castellón, sin que trascendiera nada relevante de un encuentro anómalo.

Una excusa

La tradición indica que son los presidentes autonómicos quienes acuden a La Moncloa, tal y como el propio Sánchez ha hecho en fechas recientes con los titulares de los gobiernos de Galicia o Cantabria, Feijóo y Revilla respectivamente.

En realidad, se trataba de un viaje de ocio que Sánchez decidió hacer en un avión oficial cuyo coste de desplazamiento por hora, de tratarse de un jet privado, rondaría un mínimo de 1.500 euros y un máximo de 3.000 euros.

 

 

La excusa institucional del encuentro con Puig, antiguo detractor de Sánchez en la disputa frente a Susana Díaz, no mereció ninguna mención ni en el perfil oficial de La Moncloa ni en el del propio presidente del Gobierno, lo que confirma su carácter instrumental como medio para intentar justificar el controvertido desplazamiento personal con la movilización de una flota aérea hasta un aeropuerto que, por su poca actividad, mereció en el pasado duras críticas del PSOE.

"Si es Rajoy, dimite"

El insólito uso de recursos públicos para asuntos privados ya ha merecido alguna reacción airada, como la del presidente del PP de Castellón, Miguel Barrachina, que no ha dudado en afirmar que "si Rajoy llega a utilizar el avión presidencial para irse de concierto, tiene que dimitir".

 

Una foto de mala calidad pero muy ilustrativa tomada por un ciudadano en el Festival, donde se ve a Sánchez y a su mujer dirigiéndose a la zona VIP cogidos de la mano

 

El aparato utilizado por Sánchez pertenece al Grupo 45, la unidad militar dedicada al traslado de autoridades y dotada con dos Airbus 310 (el Air Force One español) y cinco Falcon 900 (similares a los jets privados). Su uso y abuso ha sido siempre constante foco de polémica desde que, hace 30 años ya, saltara a la luz pública la utilización de uno de ellos -un modelo Mystére- por el entonces vicepresidente, Alfonso Guerra, para sortear un atasco.

El predecesor socialista del actual jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, también generó controversia al conocerse que se subía al avión presidencial incluso para acudir a actos de campaña y mítines de su partido, el PSOE. 

Sánchez y Monago

A más inri, Sánchez fue especialmente duro en 2014 con el entonces presidente de Extremadura, el popular José Antonio Monago, al conocerse que cargaba al erario público el coste de sus billetes en línea ordinaria a Canarias, donde mantenía en aquel momento una relación personal. 

El propio Sánchez exigió la salida de Monago y tildó de indecente que viajara como senador para ver a su novia

Pedro Sánchez, afirmó en noviembre de 2014, al hilo de esa controversia, que en Extremadura "hay hambre de cambio, de abrir las puertas de par en par para la que decencia entre en la Junta y salga Monago", y le dijo al presidente de esta comunidad que "ya está bien de tomar el pelo a los ciudadanos . Si no tuvo problema de retratarse en la playa, que se retrate en el Parlamento", llegó a espetarle a Monago en aquel momento.

Dimisiones

En otros países como Estados Unidos, incluso se han producido dimisiones por comportamientos similares. Allí, en concreto, por cargarle al ciudadano el coste de viajes privados en jets alquilados, una polémica que persigue incluso a seis secretarios de Donadl Trump y se ha cobrado la cabeza ya de uno de ellos.

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