26 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Susana borra a Sánchez de la campaña de las andaluzas para no hundirse con él

Susana Díaz agiliza su calendario electoral y anunciará en días la fecha de los comicios andaluces.

Susana Díaz agiliza su calendario electoral y anunciará en días la fecha de los comicios andaluces.

La presidenta de la Junta anunciará la fecha de las elecciones la semana que viene. Se especula con el 2 o el 16 de diciembre. Y el presidente del Gobierno no es bien recibido.

Después de semanas de miradas de reojo entre el Palacio de San Telmo y La Moncloa, Susana Díaz ha decidido no esperar más y pisar el acelerador. Tras analizar con su entorno más fiel los pros y contras, la presidenta andaluza ultima la fecha de las inminentes elecciones andaluzas, fecha que según confirman fuentes del PSOE-A a ESdiario, se dará a conocer la próxima semana.

Díaz lleva días sopesando las distintas posibilidades que le da el calendario, pero siempre bajo una premisa que comparte la mayoría del socialismo andaluz: los comicios autonómicos no deben coincidir "ni en pintura" con unas generales anticipadas. Y en la Junta, algunas filtraciones contradictorias llegadas desde Madrid han provocado notables recelos.

Cuando parecía que Sánchez había confirmado su intención de agotar la legislatura, el PSOE-A manejaba elecciones en noviembre. A favor de la lideresa: las encuestas que le dan ganadora y sin posibilidad de suma alternativa entre PP y Cs. Y también la lejanía -se espera para mayo- de la sentencia del juicio de la pieza política de los ERE, que planea como una losa sobre Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Y, por tanto, sobre la propia Díaz.

Sin embargo, el desabrido últimatum de Quim Torra este miércoles y la filtración a La Vanguardia de un posible adelanto de las generales antes de fin de año, ha vuelto desatar la incomodidad del PSOE-A ante el riesgo de que los "múltiples frentes" abiertos en La Moncloa -sobre todo el catalán- contaminen las expectativas de Díaz.

Según las fuentes consultadas por este diario, será la próxima semana cuando la presidenta anuncie la disolución del Parlamento andaluz y la fecha de las citas con las urnas. Los socialistas manejan el 2 o el 16 de diciembre. Pretenden además alejar lo más posible la investidura de las elecciones municipales de mayo y los posibles pactos postelectorales.

Cabe recordar que en las anteriores elecciones de 2015, Susana Díaz tardó 81 días en ser investida hasta que el PSOE-A logró alcanzar su acuerdo con Ciudadanos.

Y en este clima, se han vuelto a enrarecer las relaciones entre la cúpula del PSOE-A y Ferraz, más aún tras el anuncio de la incorporación al sanedrín electoral del PSOE para las municipales, autonómicas y europeas del gurú de Sánchez, Iván Redondo.

 

 

Prueba del rebrote de los recelos entre susanistas y sanchistas -etiquetas en desuso pero nunca del todo enterradas- es la bronca que en las últimas horas han protagonizado el PSOE de Cádiz y la Ejecutiva Federal de Madrid.

Ferraz, sin consultar a la muy susanista secretaria general de los socialistas gaditanos, Irene García, anunció la presencia en la localidad de Alcalá del Valle de la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet.

Indignada, García amenazó con plantar a la ministra del PSC si el mitin no se celebraba en una localidad elegida por el propio PSOE-A. Solución: Ferraz ha suspendido el acto alegando la socorrida excusa de "problemas de agenda".

 

Sánchez, este pasado lunes, saludando a su "hombre fuerte" en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

 

Y es que Susana Díaz lleva meses insistiendo a los suyos que quiere una campaña electoral "con agenda y acento andaluz". Las peripecias que han rodeado al Gobierno de Sánchez -dimisiones, mentiras, rectificaciones y la temible telaraña Villarejo- provocan en Sevilla auténticos quebraderos de cabeza por si no tuvieran suficiente con sus propios casos de corrupción.

Pero, más aún, la gestión que Sánchez está haciendo de la carpeta catalana. Un estrategia apaciaguadora con el independentismo que causa indignación en el electorado andaluz, mucho más cómodo con el discurso nacional vinculado de siempre al viejo PSOE de Felipe González o Alfonso Guerra.

Por eso, a pocos ha sorprendido que en los últimos días Susana Díaz haya desbordado por la derecha a Sánchez, ya sea para poner en su sitio a Quim Torra por sus amenazas o para salir en encendido apoyo a los miembros de la Policía, agredidos por los radicales de los CDR.

Lo que sí le ha dejado claro el PSOE-A a Ferraz es que calendario y estrategia electoral son cosa exclusiva de Susana y sus hombres, precisamente aquellos que tomaron el mando de la gestora del PSOE tras expulsar a Sánchez de la Secretaría General.

Y a los oídos del hombre fuerte del presidente en Andalucía, Alfonso Rodríguez Goméz de Celis -premiado por Sánchez con la Delegación del Gobierno- ya le ha llegado el mensaje: "Por aquí Iván Redondo, ni en pintura".

Habrá que ver además el encaje que Sánchez tiene en la campaña electoral de su enemiga íntima. Y es que ambos se han seguido obsequiando todo este tiempo con comentados desplantes.

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