03 de diciembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

7 ilusiones ópticas que demuestran cómo nos engaña el cerebro

Ni todo lo que vemos es tan real como pensamos ni el cerebro nos dice siempre la verdad

 

La realidad es una, pero no siempre la percibimos como es. Hay factores que llevan a nuestro cerebro a interpretar imágenes distorsionadas, equivocadas, paradójicas e incluso inexistentes, y esos factores son muy variados: desde la facultad de "rellenar" con objetos aprendidos los vacíos entre trazos hasta la incapacidad de nuestro cerebro de asimilar imágenes contradictorias que aparecen al mismo tiempo. Cuando alguno de estos factores entra en juego aparecen lo que se denominan ilusiones ópticas. Nosotros hemos elegido 5 con nombre propio que nos llevan a la conclusión de que la frase "ver para creer" no siempre es cierta.

 

1.- La ilusión de Zöllner

Se llama así porque fue el astrofísico alemán Johann Karl Friedrich Zöllner el que descubrió que varias líneas paralelas dejan de parecerlo cuando se cruzan con otras más pequeñas en diagonal que llevan diferente sentido.  Simple, pero muy engañoso.

 

2.- Efecto Cornsweet

Si nos preguntan cuáles son los colores de esta figura, todos diríamos que la mitad superior es gris oscura y la inferior gris clara ; sin embargo si tapamos con un dedo la línea blanca que divide esas dos mitades  veremos que ambas son del mismo color. No es magia, sino engaño de nuestro cerebro. 

 

3.- Cuadrícula de Lingelbach

Puntos negros que aparecen y desaparecen en las intersecciones de esta cuadrícula y que en realidad no existen. La verdad es que no existe una explicación definitiva a este fenómeno pero todo parece indicar que las causantes son las células simples de tipo S1 que tenemos en en la corteza visual y que tienden a captar con más intensidad los colores oscuros, de manera que cuando hay cerca, como en este caso, un campo visual más pequeño de in color más claro, reaccionan trasladando durante una fracción de segundo ese tono oscuro al claro. 

 

4.- La ilusión de Ebbinghaus

Aunque el círculo rojo de la figura de la izquierda te parezca mayor que el de la derecha, los dos son del mismo tamaño, sin embargo nuestro sistema visual establece el tamaño de un elemento en relación al tamaño de los elementos que lo rodean, de ahí que aun siendo idénticos los percibamos como si la medida de su diámetro fuera completamente diferente. 

 

5.- Triángulos inexistentes

Este fenómeno tiene que ver con la capacidad de nuestra mente de rellenar los espacios vacíos con figuras conocidas, por eso en esta imagen vemos perfectamente triángulos donde en realidad no hay ninguno

Comenta esta noticia
Update CMP