El jefe de la Policía Local de Valencia exige "más atención" a Ribó

El máximo responsable policial pide mayor comprensión ante las necesidades de la plantilla, mientras que el alcalde pega un tirón de orejas sin citarla a la edil Fabregas, de VLC en Comú

El intendente general jefe de la Policía Local de Valencia, José Serrano, ha dado un tirón de orejas al Ayuntamiento. Tras anunciar que este sería su último discurso en el Día de la Policía "porque hay que dejar paso a la juventud", no ha dudado en exigir "atención y comprensión de la corporación ante las necesidades fundamentales de la plantilla".

El máximo responsable de la Policía Local de Valencia ha subrayado "la integridad y capacidad" de los agentes, y cómo "tienden la mano al ciudadano". Lo ha hecho en contraposición a esa carencia de recursos para prestar una demanda de servicios y prestaciones cada vez mayor. Esta intervención la ha realizado hoy en el transcurso del tradicional acto que rinde homenaje al cuerpo de seguridad local, en este caso con la distinción a 122 agentes.

El alcalde Joan Ribó ha cerrado este evento con el mismo tono de "respeto y reconocimiento" al colectivo policial y a su labor, que también incluye mediación y prevención. En este punto reiteró los agradecimientos que antes había trasladado la concejal de Protección Ciudadana, la socialista Anaïs Menguzzato. En su alocución, Ribó ha tratado, por un parte, de rebatir la intervención del jefe de Policía Local, y por otra, de restar importancia a la actuación de la concejal de València en Común, Neus Fabregas, que presidió la última reunión del Consejo Local de Inmigración en la que se puso en entredicho la labor policial.

"Agradezco la tarea realizada contra la venta ilegal de productos en la calle", subrayó, punto en el que reiteró los agradecimientos que antes había trasladado la concejal de Protección Ciudadana, la socialista Anaïs Menguzzato.

Anteriormente incluso, en declaraciones previas, ya había insistido, respecto a los denominados manteros y al encontronazo producido a finales de septiembre con policías en el que resultaron lesionados dos agentes, que "hemos de respetar a estas personas, en situación realmente vulnerable, pero todos hemos de respetar la legalidad y luchar contra la venta ilegal de productos, que perjudica, y mucho, tanto al comercio como a los transeúntes, ya que no pueden pasar por las aceras". De esta forma ratificaba a los agentes frente a la actuación crítica de la edil de València en Comú.

Ribó trató de amortiguar las exigencias del jefe de la Policía Local señalando que "a pesar de las limitaciones, estamos inmersos en una reestructuración de plantilla". Habló de la adquisición de nuevos vehículos y cursos de formación en yihadismo, matrimonios forzados o violencia de género. También anunció la creación de 120 plazas en tres años.

Esto último sonó a deja vu a algunos de los presentes, que luego comentaban la falta de convocatorias de puestos de mandos en el último trienio, ya que los actuales son los que había antes de 2015, o que esas 120 plazas ya saldrían en el próximo mandato, a la vez que insistían en la pérdida de alrededor de 200 efectivos en los últimos años. Esta circunstancia de descenso de plantilla, debida principalmente a la falta de cobertura de plazas por jubilación, contrasta con el incremento de operativos por las numerosas actividades en la vía pública.

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