28 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez no espera al veredicto de Bruselas y activa el calendario para los PGE

Sánchez y Merkel, en su cita de este martes en Berlín.

Sánchez y Merkel, en su cita de este martes en Berlín.

Pasada la cita con las urnas gallegas y vascas, con el duro castigo recibido por el Gobierno progresista, la ministra de Hacienda se pone manos a la obra para salvar la Legislatura.

Afirma el viejo dicho que la mejor forma de no caerse de la bicicleta es no dejar de pedalear. Eso ha debido de pensar Pedro Sánchez tras la resaca y la pesada digestión de los resultados del primer examen en las urnas de su Gobierno progresista. La sociedad PSOE-Podemos no ha salido nada bien parada de las elecciones vascas y gallegas, especialmente los de Pablo Iglesias.

Pero para La Moncloa, superadas las elecciones del 12-J y a la espera de que Quim Torra concrete la fecha de las catalanas, la hora de la verdad llega en estos próximos tres meses. Sánchez se la juega, en primer lugar, este mismo viernes en el Consejo Europeo que va a comenzar a debatir los fondos postCovid, decisivos para España y para la política del Ejecutivo el próximo año.

Y ya sabe el líder del PSOE, tras pasar este lunes por La Haya, lo que le espera. Y puede ir además para largo pese a que él se ha dedicado a meter prisa a Bruselas. "Yo no tengo prisa", ha zanjado el holandés Marc Rutte.

La segunda barrera que Sánchez va a tener que superar es en clave interna. Sus Presupuestos para el próximo año, que serían sus primeras cuentas públicas, y que le garantizarán, si es capaz de reunir los apoyos suficientes, mantenerse en Moncloa toda la legislatura.

Algunos analistas habían dado por hecho que el presidente esperaría al resultado de las negociaciones europeas, y ver el color de la fumata y las condiciones del rescate, para ponerse a elaborar los PGE de 2021. En teoría, en el borrador de ese documento deberían reflejarse ya las reformas estructurales y los posibles ajustes que los países del Norte exigen para dar su voto a la multimillonaria ayuda.

 

Sánchez, este lunes en La Haya, junto al primer ministro de Países Bajos, Marc Rutte.

 

Sin embargo, Sánchez ha decidido poner en marcha el reloj. Y lo ha hecho este mismo martes, 24 horas después de que Rutte no se ablandara ante las peticiones de flexibilidad de Madrid, Roma y Lisboa.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha anunciado que ha firmado la orden de elaboración de los Presupuestos Generales de 2021, lo que supone el "primer paso" para iniciar la tramitación de las cuentas públicas, "imprescindibles para la reconstrucción social y económica del país" tras la pandemia.

Montero tiene una tarea ingente por delante. Debe conciliar los intereses contrapuestos de su socio de Podemos, que exige una subida generalizada de impuestos, con la ortodoxia económica que defienden PNV o Ciudadanos. Y tratar de buscar el apoyo cómplice, al menos la abstención, del PP, que en ningún caso se contempla en Génova 13.

Mientras, en el frente catalán, negociar con Esquerra en plena precampaña catalana y con los de Gabriel Rufián y Junts mirándose de reojo. En este avispero debe Sánchez encontrar la "solución dentro" que le reclama Rutte.

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