23 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Girauta hunde el castillo de naipes de Sánchez explicando lo que "sí" pasa en Cs

Girauta no se ha andado por las ramas en un artículo demoledor.

Girauta no se ha andado por las ramas en un artículo demoledor.

El diputado naranja ha cortado por lo sano en un artículo en el que no deja títere con cabeza y en el que explica con pelos y señales qué es lo que está pasando en realidad en su partido.

Después de la que se ha organizado en el seno de Ciudadanos en las últimas horas, este martes Juan Carlos Girauta recoge el guante en su tribuna de El Español para tratar de echar algo de luz entre tanta maraña.

El diputado naranja empieza recordando que "no hemos conocido ayer a Pedro Sánchez. Lo conocimos en 2016, cuando se declaraba rotundamente contrario a alcanzar el poder con el apoyo de los separatistas. Esa actitud, sumada a las calabazas que Rajoy le dio al Rey, más la subsiguiente designación del líder socialista como candidato a presidente de gobierno, merecían el esfuerzo de sentarnos a negociar. Y eso hicimos. El desenlace de aquella peripecia es conocido".

Para Girauta cuando conocimos al verdadero Sánchez, "un político marcado por un temible espíritu revanchista" fue cuando "compaginó la declarada intención de convocar elecciones “cuanto antes” con la ocupación inmediata de todos los resortes del poder, incluyendo empresas públicas, a través de personas de su confianza". 

En este sentido, recuerda que "el presidente no desaprovechó una sola semana, en nueve meses de gobierno, para otorgar concesiones a los separatistas" y se queja de que los "medios afines" insistan en la "ausencia efectiva de tales concesiones".

Pero para Ciudadanos, "la gran concesión, la claudicación esencial de Sánchez, ha sido su rendición al imaginario, esquemas, lenguaje y conveniencia de los separatistas. Es algo cultural. Atañe a las raíces del foco antiespañol y antidemocrático. Unas raíces que él y su partido han reforzado presentando nuestras concentraciones en diversos lugares de la geografía nacional como “provocaciones”. Su portavoz en el Senado nos llamaba “perros” y su portavoz en el Congreso “fascistas”, recuerda.

Es por eso, antes de las últimas generales, "ya conocíamos perfectamente a Sánchez" y "pudimos decidir por unanimidad en la Ejecutiva de Ciudadanos que no íbamos a contribuir en ningún caso a la investidura de alguien tan decepcionante para el constitucionalismo. Con plena transparencia y responsabilidad, hicimos pública nuestra decisión antes y durante la campaña electoral. Se trata de un serio compromiso, profundamente meditado, que adquirimos ante los 4.200.000 españoles que escogieron nuestra papeleta".

Más aún, recalca, "estamos convencidos de que Sánchez tiene decididas sus alianzas desde la misma noche electoral, si no antes. También somos conscientes de que la negociación con sus afines (los populistas de extrema izquierda, los separatistas catalanes, los nacionalistas vascos de raíz pre ilustrada, y aun los bilduetarras) debe combinarse con una intensa presión sobre nosotros" porque "nos utiliza como espantajos en sus regateos con Podemos".

Y es en este contexto, concluye, donde "algunos estimados compañeros han propuesto en la Ejecutiva de Ciudadanos una rectificación estratégica que nos acerque al PSOE y que conduzca, eventualmente, a la investidura de Sánchez. Es legítimo plantearlo, están en su derecho. Su propuesta ha perdido por veinticinco votos a cuatro. Nuestra estrategia acaba de quedar ratificada por las mismas razones que nos llevaron a fijarla en su día".

Además, protesta Girauta, "fuera del partido, un coro abrumador cree conocer mejor que nosotros la “razón de ser” de nuestra organización. Para ese coro, deberíamos ser un partido bisagra al servicio de los dos partidos de turno".

Para todos ellos un último mensaje: "Quien desee tal adminículo, puede ponerse manos a la obra. Ciudadanos no lo es".

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