16 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El ministro de Cultura rompe en pedazos el credo feminista de Sánchez y Calvo

Carmen Calvo, entre sus compañeros José Guirao y Fernando Grande-Marlaska.

Carmen Calvo, entre sus compañeros José Guirao y Fernando Grande-Marlaska.

José Guirao ha salido en defensa de Plácido Domingo y su presunción de inocencia, plantando cara así a la vicepresidenta, para quien siempre hay que creer a una mujer que se dice víctima.

Las acusaciones de acoso sexual que pesan sobre Plácido Domingo no solo han dividido al mundo de la música, sino que han acabado por estallar al Gobierno feminista -según su propia definición- de Pedro Sánchez

En esta ocasión, los ministros tienen difícil conjugar la presunción de inocencia de Domingo (puesto que además ocho de las nueve denunciantes son anónimas) con la beligerancia que el Ejecutivo siempre ha mostrado contra los delitos sexuales. 

En especial la vicepresidenta, Carmen Calvo, que en diciembre llegó a decir en el Senado que la protección de la libertad sexual de las mujeres pasa por "aceptar la verdad" de lo que dicen, "siempre". 

"Ya está, no hay que darle más vueltas a esto", zanjó entonces, provocando una enorme polémica. Porque, ella que es doctora en Derecho Constitucional, se saltó a la torera el artículo 24 de la Carta Magna, el que recoge el derecho fundamental a la presunción de inocencia.

Ahora el ministro de Cultura y Deporte en funciones, José Guirao, ha hecho algo tan aparentemente lógico como reconocer ese derecho para el tenor, lo que sin embargo ha abierto un boquete en el Consejo de Ministros, echando por tierra el credo feminista de Calvo y del propio Sánchez.

"Creo que cuando alguien habla, algún motivo tendrá, pero tendrá que demostrarlo, porque está en juego la honorabilidad y el comportamiento de una persona. En el ordenamiento jurídico existe la presunción de inocencia. También existe, y eso no está en el ordenamiento jurídico, la pena del telediario", ha afirmado.

"Una vez denunciado, ya tu imagen y figura está en entredicho y eso también crea daños", ha insistido, por lo que ha instado a dejar que "la justicia trabaje" y "presumir siempre la inocencia, del que denuncia y del que ha sido denunciado, sobre todo del denunciado, porque es el que puede tener consecuencias de tipo legal".

En todos estos días, la número dos del Gobierno no se ha pronunciado sobre las acusaciones a Domingo. En cambio sí lo ha hecho sobre el último caso de violencia machista, ocurrido en Madrid:

 

El Ejecutivo tiene pendiente la promesa de revisar los delitos sexuales en el Código Penal para ampliar los supuestos de agresión. "Solo sí es sí", es la máxima de los socialistas. En el discurso de su fallida investidura, Sánchez señaló: "Para mi Gobierno no puede existir una relación sexual sin el consentimiento expreso de la mujer. El silencio no equivale a una afirmación". 

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