26 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

A buenas horas se pone a jugar, y a ganar, el Barcelona

El FC Barcelona se ha impuesto 1-4 en Villarreal en un encuentro en el que destacó el golazo de Antoine Griezmann y que fue, de largo, el más cómodo para el once de Setién desde que se reanudó el campeonato.

Antes de que el Real Madrid dejara prácticamente sentenciada esta Liga con sus victorias y los errores garrafales del Barcelona, este partido en Villarreal estaba marcado, por su evidente dificultad, en el calendario blaugrana. Más aún desde que la competición se reanudara tras el coronavirus y el equipo levantino se convirtiera en uno de los mejores.

Sin embargo, ha sido, de largo, el partido más sencillo para un Barcelona que a buenas horas se ha puesto a jugar. El equipo de Quique Setién se ha impuesto por 1-4 en Villarreal en un encuentro en el que el Barça ha disfrutado de muchísimas oportunidades, casi tantas como en los cinco partidos anteriores.

Cierto es que el juego del Villarreal es el que mejor le viene al toque del Barcelona. Calleja decidió jugarse el balón con el equipo culé y Messi y compañía se encargaron de que no vieran la pelota en todo el encuentro.

También es verdad que el partido salió de cara para el Barça, que a los 4 minutos se adelantó en el marcador con un autogol de Pau Torres, que desvió un muy buen disparo de Luis Suárez. Reaccionó bien el Villarreal, en una rápida contra que terminó con el 15º gol de Gerard Moreno en Liga, el máximo goleador nacional de la temporada.

Pero fue solo un espejismo. El Barcelona continuó jugando bien, con los toques horizontales de siempre, pero con más profundidad y velocidad que de costumbre. Luis Suárez adelantó a su equipo mediada la segunda parte y el mejor gol de la noche, un auténtico golazo, lo marcó Antoine Griezmann en el último minuto del primer periodo. El francés, en su mejor partido del año, transformó con una vaselina imparable un taconazo que le dejó Leo Messi. Parece ser que ya no se llevan tan mal como se decía hasta ahora.

La segunda parte fue igual. El Villarreal estuvo mejor colocado en la reanudación, pero el Barcelona continuó almacenando oportunidades y haciendo del portero Sergio Asenjo el más destacado de su equipo. Hubo cambios de todos los colores y uno de ellos, el jovencísimo Ansu Fati, fue el único que logró marcar en una segunda parte en la que se impuso el cansancio de los jugadores.

Con esta victoria, el Barcelona continúa a 4 puntos, más el gol average, en lo que parece un imposible para un equipo blaugrana incapaz de atrapar a un Real Madrid que, aún con problemas, continúa sacando sus partidos adelante.

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