20 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Fracasa la "intentona" desesperada de boicotear el acuerdo entre Ayuso y Aguado

El pacto en la Comunidad de Madrid no se verá afectado por las presiones derivadas de la imputación de Aguirre y Cifuentes, último intento de la izquierda para frenarlo.



Isabel Díaz Ayuso será presidenta de la Comunidad de Madrid. E Ignacio Aguado vicepresidente. Ambos en un Gobierno de coalición de PP y Cs sin precedentes en la región que, en las últimas 48 horas, ha sufrido un intento de boicot desde la izquierda madrileña y sus apoyos mediáticos.

Todo debido a la citación como investigadas de Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes en una de las piezas de la trama Púnica conocida curiosamente el mismo día en que trascendió que Vox respaldaría el acuerdo entre PP y Cs y que, en resumen, la izquierda no entraría a gobernar la Puerta del Sol.

Ninguno de los actores de ese pacto tuvo responsabilidades de gestión en la primera fila de los Ejecutivos de ambas presidentas populares, pero la pertenencia de Ayuso al mismo partido fue suficiente para redoblar la presión, especialmente sobre Ciudadanos.

 

Desde el PSOE hasta Más Madrid o Podemos, con distinta intensidad, han lanzado en los dos últimos días un mensaje a los naranjas para rompieran un acuerdo que, sin embargo, es firme e irrevocable.

El propio secretario general del PSOE madrileño, José Manuel Franco, exigió a Cs que "repensara" su pacto; un mensaje que aún lanzó de manera más contundente el diputado Eduardo Rubiño, una de las personas de la más estrecha confianza de Íñigo Errejón.

Pero la pretensión ha pinchado en hueso y Cs ya ha contestado, primero en privado al PP, y después en público a través de uno de sus pesos pesados, el portavoz adjunto en el Congreso, Edmundo Bal: se harán auditorías del funcionamiento del Gobierno madrileño en el pasado, pero nada de revocar la coalición ya en marcha.

Garrido, ¿al Gobierno?

De hecho, fuentes populares no creen que prospere la investigación a Aguirre y Cifuentes, en un auto que afecta al meollo de la Púnica, una trama escandalosa de financiación extra del PP desde empresas que a cambio recibían suculentos contratos. Pero es difícil que, si se comprueba eso, se demuestre relación de cualquiera de las presidentas con las decisiones en ese sentido.

Y si no es así, los populares han dejado atrás esa pantalla y, en realidad, trabajan ya en la investidura antes del puente de agosto y en la conformación del Gobierno, donde puede darse una circunstancia curiosa: quien fuera presidente de la Comunidad con el PP, Ángel Garrido, tiene ahora todas las papeletas para ser consejero, en nombre de Cs.

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