11 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Manuela Carmena, Pablo Iglesias y el "populismo depredador"

Manuela Carmena y Pablo Iglesias

Manuela Carmena y Pablo Iglesias

La alcaldesa tenía bien escondida una SICAV con una millonada. Y su antiguo jefe pasó de denunciar la especulación a vivir en la Sierra. Su lema es "Haz lo que digo, no lo que hago".

 

 

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha fallado en contra de Manuela Carmena. Le obliga a publicar todos los detalles de la SICAV en la que tenía 430.000 euros. No quiso hacerlo mientras era alcaldesa de la capital, pese a la obligación que tienen todos los cargos institucionales de hacer pública su Declaración de Bienes y Patrimonio. Lo impone la Ley de Transparencia.

Carmena, tan sectaria como Pablo Iglesias pero mejor actriz que él para disimularlo, queda retratada como lo que ella y todos los de su cabaña ideológica son. Dicen una cosa, y hacen la contraria. Los del “urbanismo depredador” y los “fondos buitre” luego viven en Galapagar o en Arturo Soria, las zonas más nobles de la Comunidad de Madrid, donde no hay precisamente viviendas sociales.

Y los de “Hacienda somos todos” o los “sueldos de casta”, luego se montan una SICAV o se colocan con su mujer con salario público de directivo de multinacional: el sainete de que solo cobrarían "tres veces el SMI" quedó enterrado en una escalada llena de nóminas jugosas, coches oficiales y moquetas para alfombrar el tránsito a la élite mejor alimentada.

 

La moraleja es que toda esta tropa medró en España prometiendo que le iban a mejorar la vida a la gente. Que todos, salvo ellos, eran chusma corrupta y ladrona. Que la riqueza que generan los Amancio Ortega es a costa de la pobreza del resto. Y toda esa verborrea populista con acento caribeño. Para que, al final, los únicos que de verdad han mejorado su vida han sido ellos. Mientras todo lo demás se empobrecía.

Depredadores

Iglesias se ha hecho rico en política. Carmena “esconde” sus ahorros en una SICAV. Irene Montero ha pasado de cajera, con todo el respeto para las cajeras, a ministra con sueldo de cinco ceros. Íñigo Errejón tuvo una beca bien remunerada sin dar palo al agua. Ramón Espinar especuló con una vivienda protegida. Y mientras España se parece un poco más a la Grecia de Tsipras o a la Venezuela de Maduro.

La "nueva política" era esto: a ti lo único que te crece es la ira, las deudas y la envidia. A ellos, los ahorros, la casa… y el hocico, que lo tienen muy grande. En el fondo, son unos buitres, y su especialidad es el populismo depredador.

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