Dos años de reversión en el Hospital de Alzira: la lista de espera se dispara

Imagen del Hospital de Alzira

Imagen del Hospital de Alzira

Desde el tiempo que lleva gestionado por la Conselleria de Sanidad, el número de pacientes que deben esperar tres meses para operarse se ha triplicado y el absentismo laboral se ha duplicado

En tan solo tres meses, se cumplen dos años de la reversión a la gestión pública directa del Hospital de Alzira, en los que ha habido denuncias por el incremento de las listas de espera y el empeoramiento de las condiciones laborales de los profesionales que lo integran.

A la medianoche del 1 de abril de 2018, el Departamento de Salud La Ribera, en Alzira, volvía al control público después de funcionar durante casi veinte años como una concesión administrativa auspiciada por el PP y cumpliendo así un compromiso electoral del nuevo Consell surgido tras las elecciones de 2015.

La reversión contó desde el principio con la posición en contra del PP, que acusó al Gobierno del Botànic de "primar la ideología sobre la salud" e inició una recogida de firmas, mientras que Ciudadanos advirtió de que se produciría un "caos" en la gestión del personal.

Pues bien, a punto del segundo aniversario, el Hospital de La Ribera ha dejado de figurar en los premios TOP20 y se ha colmado de críticas de trabajadores y sindicatos sobre la gestión, la organización, la contratación de personal, la fuga de profesionales o los impagos de incentivos, las sentencias por despidos improcedentes, las listas de espera, las derivaciones a la privada o las compras irregulares de suministros y mantenimiento, según representantes de trabajadores.

La propia gerente admitió ante los trabajadores, casi un año después de la reversión, que el hospital funcionaba peor al tiempo que su equipo de dirección instaba a que se maquillaran las listas de espera. 

La radiografía del hospital en estos 21 meses es que los profesionales tienen peores condiciones laborales; algo que los sindicatos han denunciado públicamente en varias ocasiones, dada la discriminación del personal laboral frente al estatutario. A eso se une también los traslados forzosos, el acoso laboral a algunos trabajadores y el rechazo de excedencias. El absentismo se ha duplicado.

La plantilla se dispara

Asimismo, los datos de la Conselleria de Sanidad ponen de manifiesto que los pacientes sufren listas de espera más largas y en ocasiones les han desviado a clínicas privadas. Casi 15.000 pacientes que esperan más de tres meses para ser intervenidos, el triple que hace dos años, y los que necesitan de una cirugía han aumentado más de un 1.000% desde la reversión, a pesar de que la plantilla ha aumentado en 816 personas.

El departamento se ha visto obligado, incluso, según fuentes sindicales, a instalar un camión en las puertas del hospital para hacer resonancias, como consecuencia del deterioro producido en el anteriormente puntero servicio de radiología. 

También señalan que se han eliminado pruebas y servicios innovadores. Ya no se realiza, por ejemplo, el diagnóstico rápido de cáncer de mama con una punción especial. Tampoco tienen acceso ya los pacientes a aplicaciones de la ex concesionaria, como 'YoSalud', donde podían consultar los resultados de sus pruebas, contactar con sus profesionales de referencia o recibir consejos de salud personalizados.

Asimismo, la consulta de Fibromialgia de La Ribera, que era un referente en la Comunidad Valenciana ya que existen muy pocas, funciona con demoras de más de un año, y sin ser atendida por especialistas en dicha enfermedad, ya que el doctor Vicente Palop, experto en la materia, fue uno de los directivos despedidos el pasado mes de abril.

Problemas de gestión y mantenimiento de las instalaciones

A todos los problemas de personal y de listas de espera, se unen las deudas con los proveedores y el estado de mantenimiento de las instalaciones con ascensores estropeados continuamente; camas en mal estado; óxido en barandillas de camillas y baños, paredes desconchadas o cables de enchufes al aire….

El fraccionamiento de contratos es algo a lo que se recurre de forma habitual y las contrataciones de servicios irregulares, sin concurso y pagando hasta un 70% más que antes de la reversión, también es habitual.

Por último, según fuentes sindicales, además de la reversión del hospital de la Ribera, la Conselleria de Sanidad procedió a la expropiación del aparcamiento, propiedad de una empresa participada por la exconcesionaria. Tras la expropiación, ha habido cambios de criterio en el uso del aparcamiento: primero era gratis para todos los usuarios; después se reservó una zona para personal autorizado y por último, se hizo una reserva especial para la dirección. Los principales perjudicados han sido los pacientes, que no pueden aparcar.

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