22 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Todas las razones para evitar que Pedro Sánchez siga siendo presidente de España

El líder del PSOE lleva cuatro años bloqueando el país por sus intereses personales y ha logrado además el triste récord de deteriorar la Economía y alentar el conflicto en Cataluña.



 

 

Las cuartas Elecciones Generales desde 2015 suponen un monumental fracaso de la clase política en su conjunto, que la aleja de una ciudadanía agotada por el contraste de sus problemas, colectivos e individuales, y la impericia de quienes les representan y cobran para encontrar y aplicar soluciones. Cuando más falta hace la política como remedio para los desafíos vigentes en España, menos hace ésta para cumplir con su función y a los problemas preexistentes, le añade otros derivados de su mediocridad.

Pero las generalizaciones no son justas nunca y conviene ordenar las responsabilidades en ese descrédito, consagrado por todos los sondeos profesionales que miden la temperatura de la ciudadanía ante el comportamiento de sus dirigentes políticos.

Y a la cabeza del fenómeno aparece, sin duda, el mayor instigador de este bucle electoral eterno, que no es otro que Pedro Sánchez, desde hace cuatro años incapaz de entender que sus objetivos e intereses no pueden condicionarlo todo de una manera tan flagrante.

 

Lo hizo en 2015 pactando en toda España con Podemos, al que ahora denigra pese a esta más debilitado y menos populista que entonces, para lograr poder municipal y autonómico a cualquier precio. Lo hizo en 2016 tras bloquear un año España, rechazar el resultado de los comicios de diciembre del año previo y obligar a la repetición electoral.

Lo volvió a a hacer tras perder esas elecciones de nuevo e impulsar, en cuanto pudo, una nefanda moción de censura que prosperó exclusivamente por el respaldo del independentismo al que debía de ayudar a contener. Y lo ha vuelto a hacer ahora con otra convocatoria electoral tras negarse a negociar ni a acordar nada con nadie y limitarse a exigir un cheque en blanco para su investidura.

El frentismo de Sánchez

En este tiempo de sanchismo, la economía se ha deteriorado de forma galopante, el conflicto en Cataluña se ha disparado y el frentismo de las dos Españas se ha querido resucitar; arrojando por todo ello un balance nefasto, marcado además por la falta de transparencia, los escándalos personales y la utilización perversa de herramientas del Estado como RTVE y el CIS.

Hay razones sobradas, pues, para que los españoles decidan con su voto desalojar a Sánchez del Gobierno y optar por alternativas mucho más centradas y moderadas, capaces de verdad de dialogar, acordar y fijar sus prioridades en la agenda de problemas reales de los ciudadanos. La del líder del PSOE nunca es la correcta, pues atiende de manera casi monopolística a sus objetivos personales. El 10N los españoles tienen la oportunidad de decírselo con su voto.

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