22 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un informe policial pone en más problemas a Iglesias con lo que no contó al juez

Pablo Iglesias, los propios hechos le van acorralando.

Pablo Iglesias, los propios hechos le van acorralando.

La investigación de los agentes de la Policía Científica aportada al juzgado da la razón al excomisario Villarejo y destapa cómo el vicepresidente mintió en la Audiencia Nacional.

Los hechos y las pruebas acorralan cada hora que pasa a Pablo Iglesias. Su versión, que el juez Manuel García Castellón ya ha puesto en cuarentena al retirarle su condición de perjudicado insinuando que es, en realidad, un presunto sospechoso, ha quedado más comprometida si cabe en el último informe conocido, nada más y nada menos, que de la propia Policía Científica.

Y ha falta de los resultados de la Comisión Rogatoria que el magistrado de la Audiencia Nacional ha envíado a Reino Unido para rastrear las circunstancias de la destrucción de la tarjeta SIM del teléfono de la asesora del vicepresidente, Dina Bouselhamm; los péritos policiales exoneran de nuevo al culpable al que Iglesias señaló ante la Justicia, el excomisario José Manuel Villarejo.

Este informe de la Policía Científica elaborado para Asuntos Internos en abril de 2020 revela que la copia que estaba en poder del excomisario Villarejo con datos de la tarjeta del móvil de Bousselham fue realizada en abril de 2016, varios meses más tarde de que la tarjeta estuviera en posesión ya de Pablo Iglesias.

 

En estas diligencias practicadas por la Unidad Central de Criminalística de Policía Científica, se le pedía desde Asuntos Internos que analizaran los metadatos de una serie de archivos de dos dispositivos pertenecientes a Villarejo, en concreto un disco duro con carcasa metálica plateada de conexión USB de 320 GB de capacidad, y un Pendrive DT101 de 16 GB.

Tras presentar los pantallazos, en los que se pueden leer mensajes de chats internos de Podemos, la diligencia policial apunta que, dado que los metadatos de este tipo de imágenes se eliminan para economizar almacenamiento en apps de dispositivos móviles, "no se puede extraer mucha información" de los mismos.

Pero añade que hay una serie de imágenes que son exactamente las mismas en ambos dispositivos, como la captura de pantalla en la que se podía leer a Iglesias comentando que azotaría a la presentadora de televisión, Mariló Montero, hasta que sangrara. Los investigadores indican que esas copias se realizaron desde un tercer dispositivo al pendrive en abril de 2016, y al disco duro en julio de 2016.

Esta fecha de abril, que marcaría el momento en el que Villarejo tiene acceso a esos datos privados de Bousselham, es tres meses posterior a enero de 2016, momento en el que Iglesias recibió del presidente del Grupo Zeta, Antonio Asensio, la tarjeta del móvil de su exasesora, que luego retuvo varios meses más.

Comunicado del expolicía

Precisamente este martes, Villarejo ha pedido al juez García Castellón que abra una investigación para esclarecer "cómo es posible que funcionarios del Estado -por los fiscales Miguel Serrano e Ignacio Stampa- operen impunemente como felpudo o alfombrilla del baño" de Podemos.

El comisario se pregunta si "puede haber mayor descaro y desvergüenza que el de una Fiscalía Anticorrupción pidiendo que se cite a Dina Bousselham para que perdone a Pablo Iglesias" o que esta entienda que porque ambos compartían abogado ya hay perdón tácito.

 

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