| 06 de Febrero de 2023 Director Antonio Martín Beaumont

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La Diplomacia y el fin del conflicto ruso-ucraniano. Putin espera una llamada

“Una mala paz es siempre mejor que la mejor de las guerras”. Cicerón

| Pastor Gato Cisneros Edición Alicante

Ante la peligrosa imprudencia temeraria del Presidente Putin de invadir a Ucrania e imponer la política de la fuerza para violentar la soberanía de un país vecino, hecho que crea un arriesgado precedente, se impone aún más la Diplomacia sabiendo que hasta el momento ninguna guerra ha terminado  desconociendo el apoyo diplomático, factor importante en la terminación de estos conflictos, máxime cuando las argumentaciones de Putin no son convincentes ni suficientes.

Esa invasión de tropas rusas a Ucrania podría ser interpretado por China para intervenir en Taiwán o los EE.UU. en Cuba argumentando el mismo pretexto. Independientemente de ideologías o partidos debemos condenar ese actuar.

No puede ser norma que un país poderoso engulla a un vecino más débil, cambiará el modo en que los pueblos se sientan y comporten” como escribió gurú futurista Yuval Noah Harari.

Con la batalla diplomática las partes se enfrentarán en el escenario internacional a una disyuntiva; un Tratado de Paz Global o de Seguridad Internacional donde se ratifique el respeto a la soberanía, los Derechos Humanos y la Paz entre los Estados en una nueva geopolítica.

Hoy la diplomacia mundial se enfrenta al desafío del advenimiento de un Nuevo Orden Mundial donde emergen potencias que aspiran a dominar áreas de influencias como Rusia y China retándole el protagonismo absoluto a los EEUU, ejemplo la invasión rusa.

Se debiera abrir un canal diplomático que facilite seguir conversando con sensatez política y moral, bilateral y multilateralmente para el cese y salida de las tropas rusas de Ucrania

Ya el ex Secretario de Estado Henry Kissinger lo decía: “Otros países han llegado a la categoría de grandes potencias. Hoy, los Estados Unidos se enfrentan al desafío de alcanzar sus metas por etapas, cada una de las cuales es una amalgama de valores norteamericanos y necesidades geopolíticas. Una de las nuevas necesidades es que un mundo que abarca varios Estados de fuerzas comparables debe fundamentar su orden en algún tipo de concepto del equilibrio..., idea con la que nunca se han sentido cómodos los Estados Unidos”.

Rusia no sólo requiere Ucrania para su seguridad sino también para ratificar su poderío militar en el panorama geopolítico mundial..

Paralelamente a la guerra y a las insuficientes medidas económicas y financieras contra Rusia, se debiera abrir un canal diplomático que facilite seguir conversando con sensatez política y moral, bilateral y multilateralmente para el cese y salida de las tropas rusas de Ucrania como recientemente fue respaldado por las Naciones Unidas.

Ahora bien ¿cómo acabará esa guerra?

El presidente Vladímir Putin, buscando debilitar al gobierno de Zelenski y salir airoso, ha hecho un llamamiento a los militares ucranianos  para tomar el poder y aseguró que con ellos "será más fácil llegar a un acuerdo" para poner fin a la operación militar rusa iniciada este jueves. "¡Tomen el poder en sus manos! Un elemento a tener en cuenta en la negociación.

La comunidad internacional no es ajena a estos conflictos armados, por esta razón, la  Organización  de  las  Naciones  Unidas  (ONU)  recoge  en  el  Artículo  1 del  Capítulo  I  de  su  Carta, como  uno  de  sus  principales objetivos  es  el  principio  de  arreglo  pacífico  de  los  desacuerdos  y  la  abstención  del  uso de  la  fuerza  que  haga  peligrar  la  paz  y  la  seguridad  internacional: Mantener  la  paz  y  la  seguridad  internacionales,  y  con  tal  fin:  tomar  medidas  colectivas eficaces  para  prevenir  y  eliminar  amenazas  a  la  paz,  y  para  suprimir  actos  de  agresión u  otros  quebrantamientos  de  la  paz;  y  lograr  por  medios  pacíficos,  y  de  conformidad con  los  principios  de  la  justicia  y  del  derecho  internacional,  el  ajuste  o  arreglo  de controversias o  situaciones  internacionales  susceptibles  de  conducir  a quebrantamientos  de  la  paz .

En estos momentos hay que buscar una alternativa: aplicar los procedimientos del derecho de guerra, por ejemplo, rendición, armisticio, negociación, mediación, conciliación o un arbitraje. Recordemos los ejemplos de Alemania y del Japón en la Segunda Guerra Mundial; los de Irán y de Irak en la guerra del Golfo Pérsico. Y la negociación diplomática entre las partes en conflicto sea, bilateral (Marruecos-Sahara Occidental), multilateral (Angola-Sudáfrica-Cuba), o internacional (Kampuchea) obedece fundamentalmente a la voluntad de las partes beligerantes de poner fin al conflicto).

Cualquiera de estas herramientas jurídicas o diplomáticas debe de ir conversándose paralelamente a las acciones militares y las medidas coercitivas, aunque con un líder como Putin la vía diplomática se torna difícil.