22 de Junio de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Los pubs y discotecas podrán abrir hasta las 2:00 a partir del 7 de junio
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Ligue usted a distancia

En la Comunidad Valenciana se ha prohibido bailar. Nada de acercarse los unos a los otros, un verdadero complot contra los solteros

| Mónica Nombela Edición Alicante

Nunca pensé, cuando empezaba mi carrera de Derecho allá por el siglo pasado, que lo que publicara el Boletín Oficial del Estado pudiera en algún momento resultarme jocoso. Cachondo, digamos. Intuyo, entre líneas, la presencia de algún redactor que no se toma en serio ni a sí mismo, dado que va dejando, como Pulgarcito, migas de disparates por el texto, supongo que para que sigamos su pista y lo pasemos bien. Y es que en el BOE de ayer, día 5 de junio de 2021, aparece la Resolución de 4 de junio de 2021, de la Secretaría de Estado de Sanidad, por la que se publica el Acuerdo del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud sobre la declaración de actuaciones coordinadas frente a la COVID-19. Suena rimbombante, pero ya verán que no es para tanto.

Empieza el Acuerdo con una exposición, a modo de hoja parroquial dominical, ensalzando las virtudes de las decisiones gubernamentales y el blablablá de la bondad de la  vacunación. A continuación el apartado primero dice que se ha acordado que sean declaradas como actuaciones coordinadas en materia de salud pública las medidas relativas a locales de ocio nocturno y discotecas, hostelería y restauración y eventos y actuaciones multitudinarias no ordinarias, entre otras. Sin embargo, lo de las actuaciones coordinadas cae por su propio peso como un suflé mal cocinado cuando, en el apartado tercero del Acuerdo, se indica que las Comunidades Autónomas de Cataluña, Galicia, Andalucía, Madrid y Región de Murcia han formulado voto particular negativo a este Acuerdo; que la Comunidad Autónoma de Castilla y León y la Ciudad Autónoma de Melilla han formulado voto particular de abstención a este Acuerdo; y que, asimismo, la Comunidad Autónoma del País Vasco no ha participado en la votación de este Acuerdo. De estas, Andalucía, País Vasco y Comunidad de Madrid han anunciado que no acatarán la decisión. Entonces, ¿puede alguien decirnos a qué demonios se refiere el título del Acuerdo?, ¿qué entiende esta gente que significa eso de la “declaración de actuaciones coordinadas”? Y, sobre todo, ¿cómo tienen el santo morro de publicarlo en el BOE, como si se realmente hubieran conseguido alcanzar un consenso con todas las Comunidades Autónomas, cuando evidentemente tal cosa no sucedió? Digámoslo al revés: han quedado dentro del acuerdo tres gatos y un miau, o, lo que es lo mismo, de acuerdo nada de nada y aquí cada uno va a su aire. Otro gran éxito de la ministra Darias.

Esto es un verdadero complot contra los solteros, que atenta contra las necesidades más básicas de la persona

Dicho esto, examinemos las medidas aprobadas por este intento fallido de acuerdo. Algunas, por caprichosas, hasta resultan cómicas. Se puede estar dentro de las discotecas, consumiendo sentados, pero solo hasta las dos de la mañana, ¿por qué las dos y no la una o las cuatro? Ni idea. En esta decisión, que carece de sentido, parece que afloraran reminiscencias de otras épocas que creíamos felizmente olvidadas. Épocas en las que no había libertad de circulación o movimiento, como fue consagrado en el artículo 19 de nuestra Constitución, y que además ahora que ha decaído el estado de alarma, y ya era hora, carece completamente de sentido.

 

Ampliando más aún las restricciones del acuerdo antes indicado, y a pesar de los datos tan positivos que presenta la evolución de la pandemia, en la Comunidad Valenciana se ha prohibido bailar. Ya estamos, señores, ya estamos. Nada de acercarse los unos a los otros, se impone el ligue a distancia. Esto es un verdadero complot contra los solteros, que atenta contra las necesidades más básicas de la persona. Y es que, entre el metro y medio de separación en el exterior de los locales y los dos metros en el interior , la erótica mascarilla que el Gobierno sigue imponiéndonos indiscriminadamente –aunque tiene su punto, porque la mayoría de la gente gana mucho con ella puesta- y la música de fondo pero sin poder bailar se va a ir la peña de vacío para su casa. O acompañada, lo que puede dar lugar a situaciones harto complicadas: En cuanto se aproximen los que hayan conseguido superar todas las dificultades de esa fenomenal gincana en que ha devenido el ligue y se vean por fin las caras, muchos, al ver el de cerca lo que creían objeto de deseo, dirán pies para qué os quiero.

Lo de la prohibición de bailar es ya de traca, que a ver cómo hacemos los que no podemos evitar seguir el ritmo de las canciones porque se nos van los pies detrás. Así las cosas, president Puig , ¿cómo haremos dentro de las discotecas?, ¿seremos todos como esfinges?, ¿pretenden acaso que hagamos una gigantesca performance, a lo mannequin challenge, para el libro Guiness de los récords? No salgo de mi asombro, les reconozco una imaginación desbordante para las boutades. Me rindo.

Mónica Nombela Olmo

​Abogada y escritora