| 14 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Carlos Mazón y Pablo casado durante el acto de clausura de la Convención Nacional del PP
Carlos Mazón y Pablo casado durante el acto de clausura de la Convención Nacional del PP

Incontinencia Suma

El PSOE anda más de los nervios que el monstruo de Frankenstein conectado a alto voltaje porque no se la levanta en las encuestas ni Jenna Haze

| Pedro Nuño de la Rosa Edición Alicante

El alcalde de Alicante no suele meterse en política de galería oratoria, prefiere ejercer como gestor eficaz y eficiente. Lo de las soflamas, discursos, contestaciones lapidarias y zahirientes a la oposición se lo deja a Carlos Mazón, porque para ello el presidente de la Diputación alicantina aspirante a devolver al PP a la presidencia de la Generalitat Valenciana, recogió de manos de Casado el manual de Zaplana revisado de notas colaterales y puesto al día de la letra pequeña por Teodoro García Egea.

El PSOE-PSPV, despavorido por los oráculos demoscópicos, arroja en sus vallas publicitarias, redes y teles (¿quién las paga?) la indiscriminada lava seca de la corrupción en el pasado sobre los peperos acusándolos de ladrones, que no han tardado de devolvérsela doblada y más caliente gratis (parlamentos y entrevistas) cuando le recuerdan que los socialistas también tienen un pretérito, si cabe más impresentable: con Rafael Rubio enchiquerado, habiendo sido el "amiguito del alma" del otrora todopoderoso delfín de Pedro Sánchez y hoy defenestrado Ábalos, a quien está a punto de saltarle la "Incontinencia Suma", para general cachondeo de toda la oposición; o el hermanísimo del propio Molt Honorable investigados por la policía y la Fiscalía Anticorrupción en un presunto fraude de subvenciones; y así podríamos seguir con las cuentas de los misterios dolorosos del rosario socialista que debería rezar Manolo Mata cuando se pone a emular al Pilatos de Mony Python.

Para socavar a Ximo Puig, al menos de momento, dicen los estrategas del PPCV, el ataque no debe ser frontal (aún queda más de un año para eso de la batalla final), y mucho menos desde la "incontinencia" parlamentaria o mediática, sino a sus adláteres de partido metidos en charcos irresolubles, y a sus aliados de Gobierno como Compromís, más vallas publicitarias en el morro de Casado, aunque ahora anden reculando su originario catalanismo, y votando con el PP ¡Mare de Déu Senyor! para que se presenten ya los presupuestos del 2022, no sine die como pretendía Puig. O los podemitas enzarzados en luchas fratricidas e identitarias, tirándose las últimas encuestas, incluidas las de este periódico, a la cabeza y a la espinilla de tarjeta roja; esos/as sí que padecen de suma incontinencia verbal. 

Barcala, junto al alcalde benidormí Tony Pérez y a Juana Serna son los tres candidatos a presidir la Diputación de Alicante en contienda aplazada. Si el PP gana las próximas elecciones autonómicas, dos pasarían al Gobierno, o a cargos de la mayor relevancia, y otro/a se quedaría en la institución provincial (para dos un mal menor). Lo cual traslada el frente popular de las derechas (y centro tras el descalabro de Ciudadanos) a Valencia y Castellón. Nada de "Tejeros" alicantinos en Les Corts ni rondando el Palau. Ya saben los de La Terreta cómo y cuándo se come la venganza.

A los valencianos siempre les fue mejor cuando cedieron el poder temporal a Alicante

 

Si es cierto el refranero en su hipótesis de "a quien madruga Dios le ayuda" que pretendían las huestes peperas de Valencia capital jaleando a Casado y a Mazón como primeros espadas (a Ayuso la inadvirtieron por apresurada en los congresos uniprovinciales o autonómicos ídem), pero los alicantinos, por demostrar que en el dicho popular también confluyen sus contradicciones, les contestaron con que: "no por mucho madrugar (incontinencia suma), amanece más temprano" aunque te apriete el mingitorio.

 

El PSOE anda más de los nervios que el monstruo de Frankenstein conectado a alto voltaje porque no se la levanta en las encuestas ni Jenna Haze; Compromís no sabe cómo darle un toque socialdemócrata-verde a un futuro muy oscuro entre Lizondo y Joan Fuster; y la rama del tripartito disímil que sostienen los podemitas todavía anda consultando la "cuestión distributiva" para mantener el tiesto.

La demoscopia es menos fiable que las emperatrices romanas. Así que la orden general en el PP es la de apuntalar el caballo de Troya para entrar en el Botànic: continencia. A los valencianos siempre les fue mejor cuando cedieron el poder temporal a Alicante, que no es Cap y casal sino artificio decimonónico de muchas provincias en una.