| 19 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Las tribulaciones de Ximo en Puigolandia

El president se ha refugiado en su Palau, del que sólo sale para dormir cerca de las Torres de Quart, rodeado de servil corte aduladora, pero carente de estrategas enmendado

Todos los medios de comunicación, incluida la Gaceta del Tío Cuc, hablan de una inminente remodelación del Gobierno Valenciano, e incluso apuntan entre los presuntos ceses a consellers/as que están más tocados que la barandilla de Correos. Elogian los colegas el discreto mutismo del presidente impenetrable, cuando en realidad es indecisión, y no precisamente de Buridán, sino de un banquillo con escasas figuras, incluidas las independientes de última hora (que no quieren jugar minutos finales de un partido adverso en los pronósticos). Y es que la pregunta del millón resulta tan obvia como imposible de responder: ¿quién manda en Compromís (a día de hoy) con el cronómetro a cero?

Y es que, con conservar achicando balones a los consellers/a del cupo socialista, sus socios de gobierno (no me ayudes que es peor) son tropa nada fiable de la que se quejaba el Conde de Romanones aspirante a la Academia de la Lengua. Compromís tiene a su lideresa en un sin vivir por culpa de aquel exmarido que le dejó recado tóxico, cuyo antídoto administrativo para tapar síntomas aciagos, resultó peor que el iniciático veneno pederasta. Todavía anda buscando Doña Mónica letrados expertos (muy versados en contorsionar las leyes y sus reglamentos) que la saquen de la UCI política en que ella sola se metió desatendiendo las primeras supuraciones mediáticas, al poner emplastes de bruja Piruja, en lugar de cirugía limpia y expeditiva. Encima su lugarteniente Marzà, ha anunciado que se va del Gobierno. Adalid del valenciano cabreante y discriminatorio, carece de la más mínima sensibilidad para llevarnos a una convivencia lingüística no sólo asumida, sino estimada también por los castellanohablantes que no pueden aceptar lo de la letra en catalán entra con sangre de suspensos, oposiciones por toda clase de requisitos burocráticos ciudadanos versus Administración. Rematando con un President de Les Corts calco y copia del Tribunal de les Aigües: “parle vosté, calle vosté”, y poco más que la suntuosidad del cargo, aquí excelentemente remunerado.

 

Pero si con el independentismo de baja intensidad que supone Compromís, no tuviera bastante el Jardinero Mayor del Botànic, ya la intrincada maleza que supone el totum revolutum de Unides Podem, resulta tan insondable en su abruptuosidad como los jardines de Bomarzo, más conocidos como “El Parque de los Monstruos”. Tal es su proyección de votos para las próximas elecciones que, como publicaba ESdiario: “Podem mendiga un acuerdo a Compromís y le insta a imitar el modelo andaluz”. Ahí es nada, pues si plagian a sus coleguitas andalusíes, repetirán el ridículo jurídico-electoral por irresponsable fiasco de tardía candidatura en ventanilla (¿impresentables?, amén de cuándo y cómo Compromís decida manejar y confeccionar la supuesta lista conjunta; o sea (coneguts de guerra i prou) lo hará únicamente en su provecho del País Valenciano-catalán, target ERC, antes que asumiendo responsable socorro para la izquierda a la izquierda del PSPV, ahora en peligroso stand-by por culpa de un Mata, “me voy pero me quedo”, al que el Molt Honorable no logra echar ni con agua caliente (patadón y a seguir) porque el gato escaldado puede salir arañando hasta las mismas corvas de Presidencia de la Generalitat. Éste sí es país para viejos.

Compromís tiene a su lideresa en un sin vivir por culpa de aquel exmarido que le dejó recado tóxico

Mazón y sus mariachis del PP se fueron a celebrarlo a la feria de faralaes (postizas o no) con el gran jolgorio palmero de la sevillana: “me casé con un enano (Podemos), pa hartarme de reír”, quizás porque piensan que los enanos no pueden crecer demasiado, pero eso está por ver si nos retrotraemos a lecciones históricas del inmediato siglo XX que algún que otro estudioso analista con carrera universitaria en la materia han olvidado por más que Europa, y no la distópica, se lo recuerde ahora con insistencia electoral.

Ximo president se ha refugiado en su Palau de Puigolandia, del que sólo sale para dormir cerca de las Torres de Quart, rodeado de servil corte aduladora, pero carente de estrategas enmendadores, incluido su propio “hereu bipolar” Arcadi España. Y así vamos mal entre una izquierda desmembrada, y una derecha que no acaba de entronizar en el Cap i Casal a Mazón.

La duplicidad en los cargos y prebendas dinerarias no beneficia a nadie, sean de las siglas que quieran.