21 de Junio de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Carlos Mazón y Ximo Puig
Carlos Mazón y Ximo Puig

Convencer a los tuyos no es vencer al otro

Hasta ahora el duelo con Ximo Puig era esgrima olímpica y como mucho a primera sangre, pero después del alea jacta est del viernes solo uno de los dos puede quedar vivo

Al mediodía del jueves en la sede del PP alicantino, desde donde todavía se puede oír la megafonía que anuncia llegadas y partidas de trenes, había un ambiente bastante tranquilo y apenas acababa de votar si acaso un 20% de los afiliados, y entre los dos mazos de papeletas para elegir a uno u otro aspirante a presidir el PPCV las diferencias, más que notorias, ya eran vergonzantes para el alcalde de Ayora, el valenciano José Vicente Anaya: "vaya palizón que le dimos ellos a nosotros".

En otra mesa contigua un único montón de impresos para firmar contra los indultos al grupo del gansterismo político catalán quienes, en lugar de pasar por caja constitucional, reventaron la cámara blindada desde 1978 y donde se venía guardando el espíritu y la letra de la democracia española. Nadie escaqueó su firma para dejarlos entre rejas.

Todos esperaban la entrada triunfal del candidato a presidir el partido en la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, quien para más relumbre personal llegaba flanqueado por el alcalde de la capital, Luis Barcala, hoy bastión inexpugnable del centro derecha frente a los ataques del tripartito municipal y autonómico; y el ítem más de Macarena Montesinos, la niña que se hizo mujer en la política por mor de su padre, el inolvidable Juan Antonio Montesinos, y la responsable, incluso antes de que llegara Zaplana, de fichajes como los de quienes hoy ocupan las sillas presidenciales de la Diputación y del Ayuntamiento capitalino.

Mazón dio un recital ante la prensa con retales de cosas que ya tenía muy redichas, y nosotros harto sabidas. Cuando le pregunté no quiso entrar al trapo de Ciudadanos fagocitados saliendo por peteneras generalistas, quizás para no hacer leña del árbol en caída permanente; y, de astuto paso, para no menear las ramas de alianzas en vigor que permiten la gobernabilidad tanto en su propia Diputación como en plazas importantes de la valencianilidad versus catalofilias; hay un tercer motivo, este más inconfesable a la canallesca, que son los tratos del desembarque con armas y bagajes que, con mayor o menor secreto, viene realizando el murciano Teodoro García Egea con Inés Arrimadas y adláteres del naufragio, bajo la supervisión de Pablo Casado principal valedor de Carlos Mazón, y sentenciador de la defunción política de Isabel Bonig que allanaba la vuelta al poder de los alicantinos, desde que empezaron a tocar los tambores de guerra allá por la campaña de las últimas elecciones municipales, situándose Mazón al frente de la tropa centroderechista levantina, subiendo desde el Sur, sin que la indolente  y siempre sobrada Cap i casal le hubiese puesto los galones, ni autorizado rubicones.

Entre tanto triunfalismo por una victoria que ya estaba cantada desde el principio con un adversario simbólico de cartón piedra, le pregunté a Mazón por si el caso del matrimonio Hierro-Cospedal, podría afectar poco o mucho su asalto a la Generalitat, y contestó cercano al estufido de no me toques los huevos, diciendo que en nada lograrían inquietar las presuntas maldades madrileñas al Partido Popular en la Comunidad Valenciana.

Empieza la batalla, veamos quien mueve ficha primero

Vanitas vanitatis porque Mazón sabe muy bien que todos los detritos de los porqueros Bárcenas-Villarejo seguirán perturbando fétidamente a los comicios electorales futuros mientras el PSOE pueda mantener el asunto en el candelero judicial y con algunos medios de comunicación serviles posicionados en que mejor que una renovación del Partido Popular sería su disolución; estulticia y arresto dictatorial leninista, eliminar al adversario antes de que pueda presentarse a las urnas, que no se le ocurrió ni a los socialistas de nuestra segunda República.

Por ahí le van a llover chuzos de punta a Mazón entre Gürtel, Brugal, y demás flecos corruptos contra los que no valen "ojos que ven..." Como le ha pasado Casado en Ceuta. Hará bien en el flamante líder alicantino en obtener la absolución antes de cantar misa solemne porque en los pecados del pasado puede llevar la penitencia del futuro.

Hasta ahora el duelo con Ximo Puig era esgrima olímpica y como mucho a primera sangre, pero después del alea jacta est del viernes solo uno de los dos puede quedar vivo políticamente hablando. ¿Será aquel juvenil equipo que derrotó a Lerma, hoy ya talluditos y con costurones, quienes, reforzados por algunos alevines y fichajes de última hora, se enfrenten al poderoso PSPV y las tribus podemitas y nacionalistas izquierdosas? Probablemente porque no hay mucho más en el banquillo de las sustituciones.

Empieza la batalla, veamos quien mueve ficha primero. Tonterías las justas porque se pagarán caras. Como ya hemos venido advirtiendo Mazón no es Bonig, y Ximo empieza a darse cuenta.