| 08 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Juan Espadas, secretario general del PSOE-A, en declaraciones hoy en el Parlamento andaluz.
Juan Espadas, secretario general del PSOE-A, en declaraciones hoy en el Parlamento andaluz.

Espadas niega su conexión con Egmasa a pesar de que fue su presidente

El secretario del PSOE-A se desvincula del convenio por el que se entregaron más de 21 millones en subvenciones, investigado por el juez del caso ERE. Afirma que fue anterior a su cargo.

| Manuela Herreros Andalucía

La estrategia socialista de eludir responsabilidades se vuelve a producir. Los andaluces han escuchado este miércoles, una vez más, cómo el líder del PSOE-A, Juan Espadas, ha negado su vinculación con el último escándalo de malversación de fondos públicos y prevaricación.

Lo ha hecho después de conocerse el auto del juez que investiga la macro causa de los ERES en Andalucía, José Ignacio Vilaplana, sobre el destino de subvenciones por valor de 21,6 millones de euros, otorgadas por la Junta de Andalucía a la Empresa de Gestión Ambiental (Egmasa), que estuvo presidida por Espadas desde 2004 a 2008.

Es cierto que el Juzgado número 6 de Sevilla que instruye el caso, no incluye a Juan Espadas en el mismo, pero la relación con la empresa investigada es incuestionable. Además, como investigados figuran nueve personas, entre ellas el exdirector general de Trabajo y Seguridad Social Daniel Alberto Rivera o el ex secretario general y consejero delegado de Egmasa Javier Serrano. Así el auto señala a Egmasa, CCOO y Vitalia como responsables subsidiarias.

Espadas se defiende, el convenio era previo

La justicia pone el ojo en las supuestas irregularidades cometidas en el convenio de las subvenciones excepcionales concedidas por la Dirección General de Trabajo y Seguridad Social (DGTSS) de la Junta a Egmasa, para la prejubilación de 373 empleados.

Los delitos que rezan en el auto son de malversación y prevaricación administrativa para los dirigentes de este organismo. Por ello, este miércoles el secretario general del PSOE ha sido cuestionado por el asunto por su estrecho vínculo con el organismo. Entre 1997 y 2000 Espadas fue secretario general de Planificación de Egmasa, entre 2000 y 2004 ocupó la Dirección General de Prevención Ambiental de la Consejería de Medioambiente de la Junta y entre 2004 y 2008 fue presidente de Egmasa y viceconsejero de Medio Ambiente.

Sin embargo, el líder socialista ha asegurado que no tuvo "conexión directa" ni "ninguna vinculación" con la cuestión que el Juzgado investiga. Espadas ha explicado que se trata de "diligencias que llevan bastante tiempo en marcha" y que, en este caso, se remontan al año 2003, cuando él no era presidente del Consejo de Administración de Egmasa, sino vocal del mismo.

En las explicaciones que ha dado a los periodistas se ha referido a que el convenio que está siendo objeto de investigación judicial afectaba a los trabajadores del Plan Infoca y es previo a su cargo de presidente. "Se decidió buscar una fórmula para jubilarlos antes de los 65 años, dado el grado de dureza que tienen ese tipo de trabajo y la lógica de intentar buscar un plan de prejubilaciones que pudiera en este caso tener financiación".

A pesar de conocer el asunto, ha asegurado que en ese momento no tenía competencia sobre la cuestión, ni vinculación directa con este tipo de cuestiones. Ha reiterado que el acuerdo de las jubilaciones fue “anterior”, aunque "los efectos se han derivado a lo largo de los años posteriores".

Una candidatura con manchas del pasado

Uno de los propósitos del alcalde de Sevilla y ahora candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía era gozar de mayor conocimiento por parte de los ciudadanos en su carrera hacia los comicios autonómicos y parece que lo va a conseguir.

La expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, junto al secretario del PSOE-A, Juan Espadas.

 

Su pasado le persigue y sale a la palestra por representar al PSOE de la corrupción. Su mujer, Carmen Ibanco, narró en primera persona su irregular proceso de contratación en la fundación Faffe, mientras él era cargo de la Junta. Ahora llega el caso Egmasa, segundo golpe en pocos días para su imagen de candidato del nuevo PSOE.

Las declaraciones que ha efectuado son similares a las de su antecesora, Susana Díaz, que se escurre de cualquier responsabilidad de los casos de corrupción omitiendo su cargo como presidenta de la Junta. Habrá que esperar si le sirven a su electorado cuando sólo queda poco más de un año para la celebración de elecciones en Andalucía.