| 03 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Vista del paso del río Guadalquivir bajo el puente Roano de la ciudad de Córdoba.
Vista del paso del río Guadalquivir bajo el puente Roano de la ciudad de Córdoba.

Temor porque el Guadalquivir deja de fluir a su paso por Córdoba

La sequía afecta ya a media Andalucía y las restricciones en la cuenca del Guadalquivir se dejan notar en la ciudad de la Mezquita. El cierre de embalses deja de aportar caudal al río.

| Manuela Herreros Andalucía

Una de las imágenes más típicas de la ciudad de Córdoba es la vista del centro de la ciudad, con el paso del río Guadalquivir a sus pies y el puente Romano que une las dos partes de la ciudad. Los turistas llevan esta estampa guardada en sus cámaras fotográficas de recuerdo y los vecinos de la ciudad la contemplan en su día a día. Pero todos aquellos que durante la última semana se asoman al 'puente Viejo', como se conoce este monumento, ven con preocupación en caudal de agua.

El río está dejando de fluir a su paso por la ciudad y aunque las últimas lluvias le han dado un pequeño respiro, está desapareciendo. Guadalquivir significa 'río grande' en árabe, pero ahora sólo se puede observar una lámina de 14 centímetros de profundidad de agua en el tramo que discurre por la capital. Antiguamente este río llegó a ser navegable, pero ahora se puede cruzar casi sin mojarse los tobillos.

 

La sequía aprieta a la mitad de Andalucía donde ya se ha emitido el Decreto para actuar ante la grave situación que se vive en la zona occidental de Andalucía. Las primeras medidas tomadas por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir se han dirigido a cerrar los embalses de toda la cuenca a la espera de unas lluvias que no se producen. El cauce, por tanto, no recibe aportes y la lámina de agua cada vez es más fina.

El discurrir del río por la ciudad de la Mezquita ha sido irregular a lo largo de la historia, perdiendo cada vez más agua por las necesidades de riego de los campos de cultivo. Y no es la primera vez que se seca por completo, ocurrió en 2017 y 2019, pero también se ha producido el efecto contrario. Las avenidas de agua y su desbordamiento también han sido noticia en diversas ocasiones, dañando incluso el puente Romano construido hace 2.000 años.

En riesgo el monumento natural de los Sotos de la Albolafia

La preocupación de los cordobeses no es sólo por una cuestión estética, sino ecológica. Entre el puente Romano y el San Rafael se encuentra el monumento natural de los Sotos de la Albolafia. Un espacio natural protegido, que tiene una superficie de 21,36 hectáreas, y discurre por este tramo del Guadalquivir.

Habitualmente presenta zonas inundables, pequeños afloramientos, barras e islotes, producto de las diferentes fluctuaciones históricas en el nivel del agua. Un lugar con un alto valor ecológico por la vegetación de ribera que allí crece y permite la reproducción de numerosas aves y diferente fauna.

Por eso ante la escasez de precipitaciones y el descenso del nivel, que ha convertido la zona en un estanque, se teme por la persistencia de las especies que viven en este espacio. Se prevé que se realicen pequeños aportes abriendo embalses para evitar un daño medioambiental grave.