| 20 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Espadas y Susana Díaz, durante la celebración del Comité Director del PSOE este verano.
Espadas y Susana Díaz, durante la celebración del Comité Director del PSOE este verano.

El PSOE de Espadas logra su peor resultado histórico arrasado por el PP

Las últimas encuestas demuestran la falta de confianza en el socialismo y posicionan al PP como la fuerza más votada. Moreno tendría en Vox a su socio para volver a gobernar la Junta.

| Manuela Herreros Andalucía

El PSOE andaluz sigue hundido según las últimas encuestas. Ha cambiado de caras con el propósito de alejarse del que ha sido el gobierno de la corrupción por el caso de los ERES que llevó a condenar a los expresidentes Chaves y Griñán y que se encarnaba en la figura de Susana Díaz, ahora también fuera de la escena política. Sin embargo, su nuevo líder, Juan Espadas, aún no convence al electorado andaluz y el socialismo sigue perdiendo puntos de cara a las próximas elecciones autonómicas.

Así se traduce de la encuesta de NC Report para el periódico La Razón, que arroja una clara mayoría para los populares, mientras que el proyecto del alcalde sevillano ha perdido en los dos últimos meses unos 115.000 votos y hasta cinco escaños. El PSOE se enfrenta al peor momento de su historia y aunque se ha cambiado la dirección del grupo, se ha trasladado a Susana Díaz a Madrid dejando a un lado a la fuerte estructura que arrastraba tras ella y se ha optado por una postura de mayor diálogo con el Ejecutivo de la Junta, la fórmula no funciona.

 

Tanto es así, que el PP de Juanma Moreno suma 81.100 votos y un escaño, en estos últimos meses según los sondeos, que lo coloca como la fuerza con mayor representación, entre 40 y 42 diputados, creciendo exponencialmente con respecto a 2018, donde obtuvo 22 escaños.

El cambio de candidato en el PSOE no está dando buenos frutos y en el caso de que se celebraran comicios en Andalucía, Espadas sería el gran derrotado de la ecuación. Pero la intención de Moreno es mantener la calma y las medidas de recuperación económica hasta 2022 y no adelantar elecciones. También habrá que esperar a la celebración en octubre del congreso regional federal para ver si el PSOE, a partir de ese momento, es capaz de acelerar su crecimiento para recuperar ese predominio que ha mostrado durante casi 40 años.

Igual no le da tiempo porque la distancia que tendría que recortar es amplia. Un 33,9% de los votos irían al PP, mientras que el 28,1% irían para el PSOE, con una representación de entre 33 y 35 escaños, es decir, se mantiene en el mismo punto de partida que en las últimas elecciones. Unas cifras favorables para el gobierno de Moreno, más aún si se comparan con los resultados en 2018 donde obtuvo el 20,7% de los votos, pero menos positivas si tomamos como referencia los sondeos de junio, en los que el PP rozaba la mayoría absoluta.

Pacto para gobernar la Junta

Todos los pronósticos apuntan a que el partido que quiera acceder a gobernar la Junta de Andalucía lo tendrá que hacer a través de un pacto de gobierno. En estos momentos el bipartito entre populares y Ciudadanos funciona bien. Ambos socios se entienden y no hay fricciones en el Ejecutivo, sin embargo, la formación naranja se diluye hasta casi desaparecer. Esta encuesta le deja igual que en el mes de mayo con tan sólo el 4,9% de los votos y una escasa representación de entre 2 y 4 diputados. Unos datos demoledores para el partido de Juan Marín que podría no tener ni grupo propio si no logra los cinco escaños.

El PP atrae el voto de Cs

Parece que la figura del presidente Juanma Moreno ha pesado y ha dado la confianza que necesitaba el PP en Andalucía, mientras que ese 18,6% de votos con los que Ciudadanos contaba en 2018 se reduce hasta dejarlo como la quinta fuerza política y se vuelca la intención de voto hacia los populares.

El socio le ha servido a Moreno para agrupar los votos del centro-derecha en este tiempo que discurre de legislatura, pero tendrá que buscar aliados ante una posible victoria electoral para lograr la mayoría absoluta.

Este socio podría ser Vox, que mantiene una línea de crecimiento en la comunidad y según este sondeo y los de mayo y junio, mantiene su peso como tercera fuerza. Acumularía el 14,5% de los votos y se manejaría en un margen de 15-17 diputados, frente a los 12 actuales. Unos resultados suficientes para el PP, que conseguiría los 55 escaños en los que se establece la mayoría absoluta en el Parlamento Andaluz.

 

Un posible pacto sobre el que se presentan también serías dudas, ya que ambas formaciones no se encuentran en su mejor momento. Su relación se ha deteriorado en estos más de dos años de Legislatura y ha retirado su apoyo a iniciativas del gobierno en este ejercicio. La última amenaza de Vox, que tiene como portavoz a Manuel Gavira, es la de no aprobar los presupuestos generales para 2022 que presentan populares y ciudadanos, por lo que se tensa la cuerda ante un posible adelanto electoral.

La izquierda no le sirve al PSOE para gobernar

La ruptura de Adelante Andalucía que ha dejado por un lado a Teresa Rodríguez al frente de Andalucía No se Rinde y por otro lado a Unidad Podemos (Izquierda Unida y Podemos) ha supuesto el batacazo para la izquierda andaluza. La falta de acuerdo ha perjudicado a Rodríguez que, a pesar de mantener un perfil político más conocido para la ciudadanía, no convence al electorado, que la deja fuera de toda posibilidad de tener grupo con tan sólo el 3,2% de los votos que se traslada en 1-2 escaños.

Unidas Podemos conseguiría el 11,7% de votos y entre 11 y 12 escaños, peores resultados que cuando concurrieron a las elecciones en 2018 bajo la marca Adelante Andalucía con un 16,2% de votos y 17 representantes en el Parlamento andaluz.

Haciendo cuentas, la suma entre las dos izquierdas ahora divididas serviría para un PSOE que atraviesa el peor momento de su trayectoria política. Como máximo, según los sondeos, se harían con 14 diputados, insuficientes para que Juan Espadas los sumara a su causa para lograr una mayoría para gobernar la Junta de Andalucía.