| 15 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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María Jesús Montero, exconsejera de Hacienda de la Junta de Andalucía y Ministra del ramo, con Juan Espadas, secretario del PSOE-A.
María Jesús Montero, exconsejera de Hacienda de la Junta de Andalucía y Ministra del ramo, con Juan Espadas, secretario del PSOE-A.

El PP pone a prueba la ruptura de Espadas con la corrupción del PSOE andaluz

Los populares solicitan al líder del PSOE-A que pida perdón por los "pecados" de su partido y exija a sus compañeros que acudan a las citaciones de la comisión de investigación de la Faffe.

| Manuela Herreros Andalucía

Andalucía ha sufrido durante décadas el castigo de la corrupción y es en los últimos cuando se está desvelando hasta dónde han llegado las garras de la seudomafia que estaba al frente de la Junta de Andalucía.

La justicia ha hecho parte del trabajo y ha condenado a los expresidentes socialistas Manuel Chaves y José Antonio Griñán, pero no se detiene en ellos. Uno por uno, van saliendo a la luz asuntos como la Fundación dedicada al despilfarro y enchufismo de la Faffe, los ERES fraudulentos con exsindicalistas al frente o el caso Invercaria.

Millones de euros de los andaluces que han ido a parar al pago de subvenciones fraudulentas, gastos en prostíbulos o contrataciones irregulares de amigos y familiares del PSOE, que este miércoles han recordado desde el Partido Popular al actual secretario general socialista Juan Espadas.

Los populares han señalado que no se trata de una “caza de brujas”, como Espadas catalogó la comisión de investigación que se lleva a cabo sobre la extinta Faffe en el Parlamento de Andalucía en una entrevista en 7TV. El alcalde sevillano fue más allá asegurando que es una “vergüenza política” la comparecencia de su mujer, Carmen Ibanco, en la comisión. Pero no porque se haya demostrado que entró de forma fraudulenta a trabajar en el ente, sino porque daña su imagen.

Carmen Ibanco, extrabajadora de la Faffe y mujer del secretario del PSOE-A, Juan Espadas.

 

Poco le ha importado que salga a la luz pública que sus antecesores en el gobierno usasen la Junta para colocar a los suyos, más bien Espadas está viendo cómo el asunto salpica a su candidatura a la Presidencia del Gobierno en Andalucía.

El portavoz del PP del grupo parlamentario, José Antonio Nieto, ha sido contundente y se ha dirigido al secretario del PSOE-A exigiéndole que “pida perdón por los casos de corrupción” si verdaderamente el proyecto que lidera es diferente a la gestión del anterior socialismo, abonado a las investigaciones judiciales.

Espadas debe exigir a los suyos que comparezcan

Nieto también le ha sugerido a Espadas que, para demostrar que está del lado de la justicia y la transparencia, pida a los suyos que acudan a declarar a la comisión del Parlamento que trata de depurar las responsabilidades políticas.

En la comisión de la Faffe, que arrancó en noviembre de 2019, fueron citados Chaves, Griñán, Susana Díaz y María Jesús Montero, que fue consejera de Hacienda de la Junta de Andalucía, además de otros cargos políticos. Pero de todos ellos solo acudió  Chaves y lo hizo para no decir nada justificando que su citación respondía a un “acto electoral”.

Griñán y Díaz ni aparecieron argumentando que no fueron citados en tiempo y forma, mientras que para salvar a Montero se utilizó que la Cámara no tenía potestad para citar a un miembro del Gobierno de la nación, ya que ostenta el cargo de ministra.

El PP-A reclama que la nueva dirección del PSOE-A exija a los que se negaron a rendir cuentas que comparezcan. Inciden los populares en la ministra Montero, ya que la liquidación de la Faffe, y el trasvase de empleados al Servicio Andaluz de Empleo (SAE), "llevaba su firma" como consejera del Gobierno de la Junta.

Si Espadas quiere abrir una nueva etapa en el PSOE-A, debería empezar instando a sus compañeros, que volverán a ser citados en la comisión de investigación de la Faffe, a venir a la misma y contar todo lo ocurrido en la extinta fundación

El caso de Ibanco es prueba de "enchufismo"

La citación de Carmen Ibanco ha sacado de sus casillas al tranquilo de Juan Espadas. Ha enseñado los dientes para defender a su mujer, pero la propia declaración pública deja pocas dudas sobre el método irregular que se usó para contratarla. Se saltaron el reglamento y cualquier criterio de igualdad para tramitar la entrada de Ibanco, al mismo tiempo de su marido ocupaba el cargo de viceconsejero de la Junta.

 

José Antonio Nieto, portavoz del PP-A en el Parlamento de Andalucía.

 

El portavoz del PP ha sido claro al explicar los motivos por los que pidieron que fuera citada. Tenían documentación sobre el procedimiento y querían ejemplos concretos sobre una de las irregularidades cometidas a través de la Faffe en materia de empleo. El caso de Ibanco es prueba de “enchufismo, intrusismo y despotismo”, ha afirmado Nieto.

Su testimonio sirve para demostrar el funcionamiento de la Fundación y depurar responsabilidades políticas, no de ella, sino de los que estaban detrás de esas contrataciones irregulares. Nieto ha equiparado la citación de Ibanco a la del empresario del prostíbulo en la que los dirigentes de la Faffe gastaban el dinero público. El dueño del local no es responsable de la acción pero si prueba que se produjo.

Versiones contrarias

El “chiringuito” de la Faffe y el nombre de la mujer de Espadas como una de las beneficiarias del “funcionariazo” como se denominó el asunto, saltó a la prensa en 2010. En aquel momento el alcalde sevillano dio una versión sobre cómo accedió su mujer a la plaza muy distinta a la que ha manifestado la propia Ibanco en la declaración.

Espadas aseguró a un medio que “surgió una oferta pública a la que cualquiera tiene acceso, porque salió en las páginas de bolsa de empleo de la Faffe”. Ahora, Ibanco ofrece un testimonio distinto y dice que fue a través de un anuncio de periódico. Pero el caso es que la Fundación no publicaba ninguna convocatoria de empleo, pues no tenía obligación de hacerlo como otros organismos públicos.