| 04 de Octubre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Ximo Puig y Teresa Ribera en una anterior visita de la ministra
Ximo Puig y Teresa Ribera en una anterior visita de la ministra

Puig culpa a la ministra Ribera del cierre de industrias por el precio del gas

El presidente de la Generalitat revela que pidió a la ministra de Transición Ecológica medidas de apoyo a la cogeneración, petición sin respuesta, y ahora cierra la planta de Pamesa

| E. M. Edición Castellón

El cierre de Azuliber por lo altos precios del gas, empresa perteneciente a Pamesa del empresario Fernando Roig -presidente también del Villarreal CF-, uno de los principales productores de arcilla atomizada, materia prima utilizada para la producción de azulejos en la industria cerámica de Castellón, ha puesto en alerta a la Generalitat Valenciana por el impacto económico que puede generar, y su presidente Ximo Puig ha señalado a uno de los responsables: la vicepresidenta y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

Tras el comunicado de Azuliber confirmando el cese de actividad porque el precio del gas se ha disparado en un año un 1.047%, lo que supone un ERTE de 117 trabajadores y parar una producción mensual de más de 100.000 toneladas de arcilla, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha revelado que pidió ayuda a la ministra Teresa Ribera para evitar esta situación y que sus súplicas no han sido atendidas.

En concreto, la semana pasada Ximo Puig remitió una carta a la ministra de Transición Ecológica para solicitarle que promueva o aprobara “cuanto antes medidas de apoyo a la cogeneración de alta eficiencia energética con excedentes de producción de electricidad vertidos al Sistema Eléctrico”.

 

En la carta, el presidente valenciano relata a la ministra socialista que “incluso antes de que se iniciara la actual e indiscutible crisis energética hace más de un año, el sector viene soportando un régimen retributivo específico insuficiente por su falta de actualización trienal de los parámetros retributivos”, situación que “se ha agravado con la volatilidad de los precios de la electricidad en el mercado mayorista y el ascenso del precio de la energía primaria, el gas natural”.

Puig recuerda en la carta que “todo ello aboca al cierre temporal de las centrales de cogeneración radicadas en la Comunitat Valenciana, lo que supondrá un impacto directo sobre el proceso principal industrial que utiliza el calor residual del ciclo térmico empleado para generar electricidad, ya que al dejar de producir esta, no es sostenible económicamente producir el calor únicamente para dicho proceso, y de hacerse se perderían los clarísimos beneficios energéticos que hay detrás de esta tecnología”.

Pese a las advertencias de Ximo Puig a la ministra Teresa Ribera, no se han adoptado medidas en la dirección que pedía el presidente de la Generalitat, y hoy la Comunitat Valenciana recibe un mazazo económico para la industria cerámica de Castellón, una de los principales motores de la región, y no lo hace en una empresa cualquiera, sino en Pamesa, una de las líderes de la industria, con un empresario de la importancia de Fernando Roig detrás.