21 de Enero de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Charlene de Mónaco.

La primera princesa europea que se rapa la cabeza la lía: ¿depresión o desafío?

La princesa Charlene de Mónaco ha dejado a propios y extraños con la boca abierta al ver su nuevo look, tan radical y arriesgado como contundente, y los especialistas tienen una idea clara.

Hay looks que impresionan y dejan con la boca abierta y eso es lo que ha pasado al ver a Charlene de Mónaco en un acto navideño que tuvo lugar en el Palacio Nacional del principado donde se hizo entrega de regalos. Lo cierto es que todo el mundo se quedó de lo más sorprendido cuando vio a la mujer del príncipe Alberto lucir su rapado en este evento.

La Princesa Charlene tuvo a lo largo de estos años muchos cambios de look, pero ninguno como este ya que choca de lleno con el tradicionalismo de la Monarquía. Con un lado rapado y otro no mostró su eterna sonrisa en este evento solidario donde se dejó ver disfrutando como una niña pequeña.

La hija de Charlene y Alberto de Mónaco bautizó su primer barco y la familia al completo compartió una imagen en sus redes sociales, donde la Princesa puso el siguiente mensaje: "Bautizo del barco de la policía marítima llamado Princesse Gabriella. Enhorabuena a mi pequeña niña".

Sin embargo, el radical y llamativo corte de pelo ha generado un sinfín de preguntas e incógnitas porque se sale y mucho de la normalidad. Además, según expertos consultados por ABC ni siquiera es un corte de tendencia, ya que se llevó a principios de 2010. 

Alberto Cerdán se inclina por la idea de que el peinado representa un estado de ánimo: "Una depresión, un mal momento emocional, es lo que suelen esconder este tipo de cambios radicales en una persona que no tiene 20 años. Nunca la hemos visto, ni siquiera vistiendo, con looks tan agresivos, y eso hace sospechar un problema psicológico. No es una evolución normal".

En esta línea, Eva Villar apunta a algún tipo de "estrategia" porque "una transformación de este tipo solo se da cuando la persona está pasando un momento profundo de cambios, o en adolescentes y jovencitas, que no es el caso. Y si el pelo habla de nosotros y habla por nosotros, en este caso lo que nos dice no es muy optimista".