| 04 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Tribunales Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía M. Ambiente ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
Rocío Carrasco.
Rocío Carrasco.

Irene Montero y Rocío Carrasco se "unen" para "poder" reconocer una "mentira"

Al margen del trabajo magistral de televisión y espectáculo puro. Desgarrador. Sincero. Conseguido. Arriesgado. Lo que acacaba de hacer Pedro Sánchez con la hija de Rocío Jurado es increíble

| Jesús Manuel Ruiz Chismógrafo

 

 

La titular del Ministerio de Igualdad está imparable con la causa de Rocío Carrasco. Sin tener sentencia favorable. Ni desfavorable. No hay sentencia porque no se pudo enjuiciar. Irene Montero ha demostrado que su persona y su cartera la de Igualdad está por encima del Poder Judicial.

Irene Montero lo va a conseguir. El Poder Ejecutivo está por encima del Judicial. Lo dice Irene no Montesquieu ni la Constitución. Lo dice la Montero.

La ministra de Igualdad vuelve a la carga del tema de la violencia de género en el caso de Rocío Carrasco. Montero no entiende, o no quiere entender o no lo desea o no le interesa o por el contrario quizás le dé popularidad y vítores a su persona entre los suyos. Quizás sordos o ciegos. Pero son ellos. O elles.

Irene Montero toma una decisión que va contra el Poder Judicial

Con Motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia de Género contra la Mujer que se celebrará este próximo jueves día 25 de noviembre, el Ministerio de Igualdad premiará el documental de Carrasco, Rocío, contar la verdad para seguir viva. Irene Montero se fija en ella como referente de mujer maltratada en nuestro país. Según la ministra y no según el Poder Judicial. Su formación en Psicología y su paso por el puesto "de cajera" le da para llegar mucho más lejos que jueces y magistrados y fiscales. Mucho más. La suerte se reparte y todo le tocó a ella, a la ministra de Igualdad. En sabiduría. Repartida entre sus voceros.

Irene Montero no ha sorprendido. Desde el principio de este documental, la ministra lo tenía claro. Quería cuota de pantalla. Y lo consiguió. La misma noche del estreno, un 21 de marzo de 2021, en sus redes sociales da su apoyo a Rocío Carrasco. No conoce la historia pero la apoya. El atrevimiento es potente. Otra virtud. Al día siguiente, ya no son redes sociales. Es un directo en el programa Sálvame. A una hora muy torera, rodaban las 5 de la tarde de un 22 de marzo. Y llega la ministra de Pedro Sánchez. Elegida por el Presidente.

Un día después de la resaca exitosa de la aparición de la mujer de "fucsia" la ministra habla de la violencia de género. La ministra se intenta apartar de "la prensa del corazón". A ella no le gusta. Ella habla de cosas serias. Pero está en el tema porque es un tema importante a su pesar de estar en el programa exitoso de entretenimiento Sálvame. La ministra no conoce el caso (según comenta) pero quiere apoyar a Carrasco. Lo hizo y lo hace. Es coherente. Otra virtud.

Irene Montero quiere llegar al final con Rocío Carrasco con una "no verdad"

El Ministerio de Igualdad ha decidido llegar hasta el final aunque sea con una "no verdad". Rocío Carrasco no representa a las mujeres maltratadas de este país. No es una mujer maltratada por Antonio David Flores. Lo dice la Justicia. No ESdiario. La Justicia decide no enjuiciar porque no había pruebas "nexo causal" para llegar a juicio. Algo que recoge la Ley de Enjuiciamiento Criminal en su precepto 464. Tenacidad por parte de la ministra Irene Montero. Y ahora le entrega un premio y reconoce a Rocío Carrasco y su historia. Su verdad.

Otra cosa distinta es el papel de la televisión. Otros lares. En el reconociendo que hace el Ministerio de Igualdad mezclando a un personaje con una profesional de la televisión como es Ana Isabel Peces.

Ana Isabel otrora y ahora Anáis. Es igual. Es la misma. Ella ha hecho un trabajo magistral de televisión. Es televisión y espectáculo puro. Desgarrador. Sincero. Conseguido. Arriesgado. Supervisado. Es la nueva versión de Bernarda Alba para la pequeña pantalla. Ana Isabel Peces es un gran directora contadora de historias. Y lo es desde hace años. Desde que llegase al mundo del corazón en 2004 como guionista en el extinto programa Aquí hay Tomate. Gran profesional y gran trabajadora. Se distinguía. Otra cosa es lo que quiere vender Rocío Carrasco y lo que quiere premiar la ministra de Igualdad Irene Montero. Diferencias como los siete colores del arco iris.