| 23 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Jaime de Marichalar, asistiendo a un evento junto a su hija Victoria Federica
Jaime de Marichalar, asistiendo a un evento junto a su hija Victoria Federica

Así es la discreta, elitista e influyente vida del renacido Jaime de Marichalar

El exmarido de la Infanta Elena ha logrado construirse su propio camino y encontrar su espacio en un mundo muy exclusivo y alejado por completo de los focos.

| Redacción Chismógrafo

En su condición de yerno real, disfrutó de toda clase de privilegios. Formó parte de consejos de administración de grandes empresas, su presencia era requerida en eventos del más alto nivel y disfrutaba de tratamiento VIP en cualquier lugar, ya fuera un avión de Iberia o en el restaurante de moda. Pero todo cambió para Jaime de Marichalar tras su separación. Perdió la protección de la Zarzuela y en la Familia Real tan solo la Reina Sofía y la Princesa Letizia le han prodigado un trato afectuoso. Sin embargo, el que fuera marido de la primogénita Borbón Grecia y padre de los primeros nietos reales ha sabido rehacerse de ese distanciamiento, recuperarse de su ictus y encontrar su sitio. Y de privilegio.

Este Marichalar renacido "decidió hace tiempo dejar de ser personaje", asegura Paloma Barrientos en las páginas de La Razón. Decidió también tomar las riendas de su vida, que discurre por cauces de discreción y en ambientes muy influyentes y elitistas, entre París y Madrid fundamentalmente, según cuenta la veterana periodista

"Marichalar desde hace años forma parte del círculo de confianza del magnate Bernard Arnault, el propietario de las marcas más importantes de lujo que engloban LVMH. Quienes conocen su trabajo confirman que "si no fuera competente, no formaría parte del organigrama de la primera fortuna de Francia", zanjan de manera contundente", escribe Barrientos.

Además, el exmarido de la Infanta Elena ejerce, desde hace dos años, de consejero de Fendi Retail Spain, con sede en Barcelona. Es consejero, además, de Sociedad General Inmobiliaria y de Loewe, aparte de socio de la empresa de trajes a medida BCorner. Y aún tiene tiempo de asesorar al joyero Esteban Rabat, "su gran amigo", en temas de lujo y estrategia.

 

Y todo ese trajín trata de llevarlo lejos de los focos. "Ha sido Victoria Federica la que ha conseguido que su padre no se esconda en un verdadero acto de amor entre padre e hija. Le hemos visto en uno de los desfiles más carismáticos de Alta Costura de París como fue el de Dior", apunta Barrientos, añadiendo que "siempre ha tenido una buena relación con sus hijos que han vivido con la Infanta aunque en muchas ocasiones nuestro protagonista no estaba ni está de acuerdo con la permisividad de la madre".

Su exclusivo tríplex en el barrio de Salamanca es su gran refugio. Y el punto de encuentro con personalidades de la alta sociedad española y francesa, que destacan su insuperable talento como anfitrión. "Es una de las personas que mejor recibe", apostilla Paloma Barrientos, según le cuentan distinguidos confidentes.