23 de Febrero de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Amargo toma conciencia de la gravedad de la situación y hace caso a su abogado

La Fiscalía ha tomado una inesperada decisión en el caso del bailaor que no solo le ha sorprendido a él, sino también a su abogado, que no entiende nada. Por eso ha cambiado de actitud.

| Isabel Rábago Chismógrafo

 

 

Hace unas horas la Fiscalía hacía público su recurso a la decisión de la juez de Instrucción número 17 de Madrid, que dejó el pasado 4 de diciembre en libertad sin fianza, pero con cargos, al bailaor Rafael Amargo.

Una decisión procesal que sorprendió a propios y extraños que no contaban con este recurso por parte de la Fiscalía. De hecho, el bailaor se enteró de la noticia por los medios de comunicación a su salida de los juzgados donde acude a firmar cada 15 días tal y como le impuso la juez que instruye su caso.

Igual de sorprendido se ha mostrado su actual abogado Cándido Conde Pumpido, que no logra explicarse cómo es posible que la Fiscalía se haya demorado tanto, teniendo en cuenta los plazos procesales, en recurrir una decisión dictada el pasado 4 de diciembre. Una decisión sorprendente pero que no ha impedido que ya estén preparando las alegaciones y el señalamiento de particulares para poder elevarlo antes de 5 días a la Audiencia. Sobre sus expectativas es claro: “Haremos todo lo posible para evitar que ese recurso se transforme en un auto de prisión en la Audiencia”.

La situación procesal del bailaor se resolverá en los próximos días. Su abogado deberá rebatir la argumentación de una Fiscalía que siempre solicitó prisión para Rafa y otro de los detenidos, dejando fuera a la actual pareja de Amargo. En el escrito que se ha hecho público, la Fiscalía insiste en que “las dos personas investigadas se dedicaban de permanente y de común acuerdo a la venta de sustancias estupefacientes.

Principalmente metanfetamina en el distrito Centro de Madrid”.  Además, insisten en que “sí existen indicios”, algo que por cierto nunca ha negado la juez de Instrucción que decidió la libertad con cargos para ambos detenidos. El Ministerio Fiscal además incide en el riesgo de fuga por parte de los imputados debido a la elevada pena que tendrían que cumplir en el caso de ser declarados culpables por los delitos que se les atribuyen: un presunto delito contra la salud pública, en su modalidad de tráfico de drogas, y otro de pertenencia a organización criminal.

Penas que conllevan varios años de prisión. Una argumentación que ya utilizaron ante la juez que finalmente decidió la libertad sin fianza para Amargo y el resto de los detenidos y a los que impuso acudir cada 15 días a firmar a los juzgados y la retirada de sus respectivos pasaportes.

En su recurso solicitando el ingreso en prisión de Rafael Amargo, la Fiscalía insiste en que el bailaor actuaba como “líder” ya que aluden a las conversaciones grabadas en las que se escucharía perfectamente como Amargo parece estar negociando la compra de un kilogramo de metanfetamina, además de destacar la importancia de los 60 gr confiscado en la operación que acabó con el bailor en los calabozos.

Una argumentación que no sorprende a la defensa de Rafael que confía en poder mantener en libertad a su cliente: “No es viable el riesgo de fuga de una persona que es conocida, al que le han retirado el pasaporte, con las fronteras cerradas, sin posibilidad casi de movimiento como la que estamos todos y que cumple cada 15 días con las medidas que le ha impuesto la juez”.

Sobre la “destrucción de pruebas por parte de los investigados” también se muestra claro: “A estas alturas si hubiese intención ya se habría hecho. No diez días más tarde”. Respecto a las escuchas, Conde Pumpido piensa luchar para que sean desestimadas en el procedimiento ya que entiende que “es una clara intromisión a la intimidad de mi cliente”.

Pero cuestiones jurídicas aparte, lo cierto es que Rafael Amargo parece que ya ha tomado conciencia de la gravedad de su situación. Por fin ha decidido seguir los consejos de su abogado que siempre le ha pedido silencio ante los medios de comunicación. Su situación procesal es complicada y la discreción hubiera sido lo deseable pero el bailaor habló, quizás demasiado, demasiado alto y demasiado pronto.