| 10 de Agosto de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Kiko Rivera acudió a Cantora a arropar a su madre.
Kiko Rivera acudió a Cantora a arropar a su madre.

Alguien muy cercano destripa cómo fue el reencuentro entre Pantoja y sus hijos

La muerte de Doña Ana ha llenado de dolor a toda la familia y ha provocado el esperado reencuentro entre la tonadillera, sus dos hijos, su sobrina y su hermano Agustín. Máxima expectación.

| Redacción Chismógrafo

El fallecimiento de doña Ana en la madrugada de este martes pillaba a Kiko Rivera en la isla de La Graciosa para acudir a la boda de su prima Anabel Pantoja. "Perdido" y "sin saber qué hacer", el Dj decidía finalmente poner rumbo a Sevilla y hacer caso a su corazón pues, en una situación tan dura para toda la familia, era el momento de aparcar su guerra contra su madre, Isabel Pantoja.

Destrozado por la muerte de su yaya, Kiko admitía para Sálvame que aunque a él se le había muerto una abuela, a su madre se le había muerto su madre y en este punto necesitaba ir a Cantora y, si le dejaban entrar, dar un abrazo a la tonadillera, devastada tras la marcha de uno de los pilares de su vida.

A altas horas de la madrugada, y tras una odisea de viaje en compañía de su hermana Isa, de su prima Anabel y de Raquel Bollo que incluyó un ferry, dos aviones y cerca de 150 kilómetros en coche desde Sevilla a Medina Sidonia, Kiko entraba por fin en Cantora.

Kiko Rivera y sus primos llegaron de madrugada a Cantora para arropar a Isabel Pantoja

Lo hacía visiblemente abatido, con su inseparable gorra, y en el sitio del copiloto de un coche conducido por su primo, Manuel Cortés. Sin hacer declaraciones, el Dj llegaba a la famosa finca para reencontrarse, un año después, con Isabel Pantoja y dar el último adiós a su abuela. 

En torno a las 4 de la madrugada y tras permanecer varias horas con su madre en Cantora, Kiko abandonaba la finca acompañado por Manuel y sin detenerse a atender las cámaras de los reporteros. Agotado y sacando fuerzas de flaqueza, el marido de Irene Rosales levantaba el pulgar, un gesto significativo de que todo ha ido bien en su esperado reencuentro con su madre después de un año sin ningún tipo de relación. 

Qué decir también del momento que está atravesando Anabel Pantoja. Tras superar numerosos obstáculos relacionados con su boda con Omar Sánchez (que ya fue aplazada en dos ocasiones) su abuela, Ana Martín, fallecía a poco más de 48 horas de su gran día.

Totalmente destrozada la colaboradora tomaba la decisión de suspender su enlace al enterarse de la muerte de su querida yaya, aunque finalmente una llamada de su tía Isabel Pantoja lo cambiaba todo y, después de insistirle en que su abuela habría querido que se casase, Anabel decidía seguir adelante con sus planes.

Pero antes de celebrar su boda con Omar, la influencer necesitaba dar su último adiós a doña Ana y reencontrarse con sus tíos Isabel y Agustín, por lo que sin dudarlo, puso rumbo a Cantora junto a sus primos.

Anabel Pantoja logró dar esquinazo a la prensa en uno de sus momentos más delicados

Abatida, Anabel logró dar esquinazo a la prensa tanto en el aeropuerto de Lanzarote como a su llegada a Sevilla, pero se la pudo ver llegando a Cantora, a altas horas de la noche, para despedirse definitivamente de su abuela.

Aunque ninguno de los dos primos dijo nada sobre cómo fue el esperado encuentro con Isabel Pantoja de madrugada, fue un amigo íntimo de Paquirri que abandonó Cantora sobre las 04.30 de la madrugada el que más contó los detalles de tan emocionante momento: "Todo ha ido muy bien, muy bien, estupendamente bien", señaló asegurando que Pantoja recibió "fenomenal" tanto a Kiko como a Isa y que se emocionó "mucho" al verlos en Cantora, arropándola, tras la muerte de su madre.