| 02 de Diciembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Un nuevo colaborador se incorpora al equipo de Sálvame.
Un nuevo colaborador se incorpora al equipo de Sálvame.

Misterioso colaborador ficha por Sálvame y pone en peligro a una vaca sagrada

Comienza el nuevo curso y Telecinco sigue echando toda la carne en el asador con el objetivo de recortar, a cualquier precio, el terreno perdido frente a Antena 3. No escatima en vuelcos.

| Redacción Chismógrafo

Teniendo en cuenta cómo está el patio de las audiencias en su guerra con Antena 3 en la que no termina de recuperar terreno por más movimientos que hace, Telecinco ha decidido comenzar el nuevo curso echando toda la carne en el asador.

No solo ha recurrido a la segunda parte de la docuserie de Rocío Carrasco en abierto sino que la primera semana de septiembre comenzó este lunes con nuevo colaborador en Sálvame. Y encima con misterio y expectación. De hecho, al comienzo del programa se encontraba escondido, camuflado entre el público. Todos los asistentes vestían de la misma forma: con un mono y careta blancos mientras los colaboradores oficiales esperaban en el centro del plató.

El nuevo colaborador de Sálvame tiene cuentas pendientes

Casi un centenar de colaboradores han pasado por el plató de Sálvame y en el nuevo curso uno más está a punto de sumarse a la lista. El nuevo fichaje estaba infiltrado en el público porque su llegada puede provocar una auténtica tormenta en el equipo: tiene cuentas pendientes con algún colaborador, ha tenido enfrentamientos con varios de ellos y su llegada podría provocar la huida o fuga de uno o varios de sus nuevos compañeros.

 
Belén Esteban
observaba a Lydia Lozano "un pelín nerviosa" y ella confesaba que le "preocupa" perder su silla. En ese momento, la princesa del pueblo hacía toda una declaración de intenciones: "Tengo gente enemiga pero creo que todos mis compañeros, tanto los que están aquí como en casa, estamos preparados para aguantar el que sea, nos guste o no".

Eso sí, con una excepción: "Yo solamente no me sentaría con una persona porque me debe 400.000 euros. Se llama Toño (Sanchís) y hasta que no me los dé, no me voy a sentar con él”.