| 03 de Julio de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Gema López, en Sálvame, desmintió todas las acusaciones.
Gema López, en Sálvame, desmintió todas las acusaciones.

"Sálvame" no hace prisioneros y destapa la "gran mentira" de Gema López

La colaboradora del magacín del corazón de Telecinco lleva años protagonizando una de las grandes tradiciones del verano de los famosos pero parece que no es oro todo lo que reluce...

| Redacción Chismógrafo

Es casi una tradición veraniega: la foto de Gema López a toda portada en bañador o bikini. Normalmente se supone que son fotos que los paparazzi roban a la colaboradora de Sálvame pero ahora han trascendido testimonios que la acusan de pactar con los fotógrafos este posado.

Así lo desveló este lunes en el magacín corazonero de Telecinco un confidente en una tarde en la que Sálvame promocionó "la gran mentira de Gema López", que no dudó en defenderse con uñas y dientes.

Según el testimonio, "he sido testigo de cómo esas imágenes se han seleccionado, Gema sabe qué día van a ser tomadas, qué textos acompañan a las imágenes y cuántas fotos se han hecho, tiene poder de decisión a la hora de decir qué fotos van a ver la luz", aseguró el confidente, recalcando que su autoridad es "bastante grande".

"Por eso, muchas veces me sorprende cuando en plató finge no saber cuando es falso", insistió el testigo pero la aludida lo negó todo en Sálvame: ni pacta fotos ni llega a acuerdos con paparazzi.

Gema López asegura que solo ha pedido que se respete a la familia que viaja con ella


De hecho, en dos ocasiones la llamaron porque ella trabajaba en la revista en la que iban a publicarse las imágenes y su petición era una: que respetaran a la familia que viaja con ella entre los que hay personas mayores y menores: "Que se pixele hay ya determinadas edades que no vale".

Hecha esta aclaración, la colaboradora no dejaba lugar a dudas: "Ni he cobrado jamás, más que por mi trabajo, ni jamás a mí se me ha enseñado una foto antes para decirme cuál quiero".

Además, reveló que en estas vacaciones los fotógrafos han sido especialmente insistentes: el primer día cogió el coche a las ocho de la mañana y 15 minutos después le estaban llamando a través de la ventanilla. De hecho, no reaccionó bien porque estaba preparando una sorpresa para uno de sus familiares, confesó.