El truco para las ojeras que combina crema Nivea con un aceite clásico y que está arrasando en redes
El nuevo ritual viral con crema Nivea y masaje facial promete iluminar la mirada y elevar el párpado de forma sencilla y low cost. ¿Es realmente efectivo?

El ritual comienza extendiendo una fina capa de crema bajo los ojos para trabajar la zona con un masaje suave.
La crema Nivea, la mítica lata azul que parece habitar en todos los hogares desde hace décadas, vuelve a convertirse en protagonista en las redes. Esta vez, no como mascarilla para el pelo, ni como prebase, sino como parte de un ritual de masaje para suavizar ojeras, desinflamar bolsas y aportar firmeza a los párpados. La influencer Seselleman ha popularizado este uso alternativo, defendiendo que, combinada con aceite de rosa mosqueta y un trabajo consciente sobre los músculos del rostro, puede transformar la expresión y devolver frescura a la mirada.
El procedimiento, en apariencia simple, comienza extendiendo una fina capa de Nivea bajo los ojos, con brocha o yemas de los dedos, para que se funda con el calor de la piel. Después se añaden unas gotas de rosa mosqueta, que aporta elasticidad y nutrición. El punto diferenciador está en el masaje: movimientos pequeños y rítmicos que acompañan la forma del hueso orbital y que, según Seselleman, favorecen la circulación linfática y estimulan la firmeza. La textura densa de la crema funciona aquí como vehículo para que los dedos se deslicen sin fricción.
EStendencia
Adiós a las arrugas: el truco inesperado con Nivea como mascarilla facial que se ha hecho viral
Patricia de la Torre
¿Por qué este truco se ha vuelto tendencia?
En tiempos en los que la cosmética se mueve entre tratamientos sofisticados y activos clínicos, sorprende que un producto tan básico reaparezca con tanta fuerza. El contorno de ojos es una zona especialmente delicada, donde la falta de sueño, el estrés o la genética se manifiestan de inmediato. La promesa de lograr un efecto más descansado con algo tan cotidiano como un masaje nocturno resulta tentadora.
La técnica incluye además ejercicios para elevar la ceja: levantarla con los dedos mientras se intenta cerrar suavemente el ojo crea una resistencia que activa los pequeños músculos responsables de mantener la estructura del párpado. No se trata de un efecto lifting inmediato, sino del resultado acumulado de la constancia. Seselleman lo plantea como un entrenamiento diario, igual que el cuerpo necesita movimiento para mantener el tono.
Aun así, la viralidad no debe confundirse con milagro. La Nivea aporta hidratación profunda y la rosa mosqueta mejora la elasticidad, pero no corrige ojeras pigmentadas de origen genético ni sustituyen tratamientos profesionales cuando las bolsas son estructurales. Donde sí puede notarse una mejora es en la luminosidad y en esa textura jugosa que suaviza las líneas finas, especialmente si se deja actuar durante la noche, como recomienda la influencer.