| 04 de Octubre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Dembelé, el mejor del Barcelona, en un momento de la derrota ante el Cádiz.
Dembelé, el mejor del Barcelona, en un momento de la derrota ante el Cádiz.

El Cádiz asalta el Nou Camp (0-1) y acelera el alirón del Real Madrid

Un solitario gol de Lucas Pérez en el minuto 47 sirve para bajar a la Tierra al Barcelona de Xavi Hernández, que después de Europa también fracasa en una Liga que domina su eterno rival.

| Agustín Díaz Deportes

La burbuja de Xavi Hernández se ha pinchado clamorosamente. Después del ridículo espantoso ante el Eintracht de Franfurt en la Europa League, el Barcelona ha vuelto a fracasar frente al Cádiz, que ha asaltado el Nou Camp con un gol de Lucas Pérez. Y eso que los más de 60.000 seguidores que poblaron las gradas del templo culé estuvieron con el equipo durante todo el partido y suplieron con creces la ausencia de los seguidores de la grada de animación que, en protesta por el escándalo de los 30.000 alemanes en Barcelona, no asistieron al encuentro. Eso que ganaron, por cierto. 

Y eso que Sergio González, el brillantísimo técnico del Cádiz, parecía tirar el partido con la alineación que presentó en el Nou Camp, con un equipo lleno de suplentes que, sin embargo, dieron una auténtica lección haciendo un partidazo en el feudo blaugrana y logrando salir de la zona de descenso al superar al Mallorca y al Granada. 

En el Barcelona, solo Dembelé. Esto es, el francés y diez más. El extremo galo lo intentó de todas maneras y suyas fueron las poquísimas oportunidades que tuvo el equipo de Xavi Hernández en una noche aciaga para el seguidor blaugrana. La primera parte no tuvo demasiada historia, con el Cádiz extraordinariamente bien plantado en el campo y un Barcelona absolutamente inocente y sin ideas, salvo Dembelé, en la zona ofensiva. 

La jugada clave del encuentro llegó en el minuto 2 de la segunda parte, cuando se vio perfectamente lo frágiles que son tanto Eric García como Lenglet en la defensa blaugrana. Después de un buen centro de Álex Fernández al área pequeña, Ter Stegen decidió que no era momento de salir y Rubén Sobrino fue capaz de rematar en dos ocasiones a dos metros de la línea de gol. El portero alemán, ante la debilidad de la pareja de centrales, paró por dos veces, pero fue incapaz de hacerlo con el disparo de Lucas Pérez, que acabó marcando el gol de la victoria. 

Quedaba toda la segunda parte, pero, a diferencia de lo que ocurre cuando el Real Madrid se siente herido, el Barcelona fue incapaz de dar la vuelta al marcador. Salió Aubameyang e incluso Luuk de Jong y el equipo de Xavi Hernández lo intentó de todos modos, pero, curiosamente, las dos ocasiones más claras de toda la segunda parte las tuvo el Cádiz con dos contras excelentes, la más clara de Álex Fernández, increíblemente erradas. 

Incluso en la última jugada de peligro del tiempo reglamentario, entre Ter Stegen y el palo izquierdo impidieron el segundo gol del Cádiz que, en la jugada siguiente, vio cómo Aubameyang estuvo a punto de marcar. Solo las paradas del heterodoxo Conan Ledesma evitaron el gol del empate, antes de que el árbitro ordenara siete minutos de prolongación. Pero en ese tiempo nada sucedió y el Barcelona, por mucho que dijera Laporta, se despide de una Liga a la que, en realidad, ya dijo adiós en el mes de noviembre.