| 27 de Septiembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Josep María Bartomeu y Leonel Messi, en la renovación de contrato de 2017.
Josep María Bartomeu y Leonel Messi, en la renovación de contrato de 2017.

Regresa el 3%: Messi exigió ese interés para recuperar los recortes del COVID

El Mundo publica detalles, cuanto menos carentes de la más mínima moralidad, de la negociación del argentino para continuar en el Barcelona. "Que sientan la espada sobre su cabeza".

| Redacción Deportes Deportes

Ha pasado más de un año ya desde que Leo Messi tuvo que abandonar abruptamente el Fútbol Club Barcelona. Y más de dos desde que envió aquel burofax en el que pedir salir del club. Ese documento llegó después de las negociaciones que el entorno del jugador mantuvo con los dirigentes culés para firmar la enésima renovación del contrato del futbolista mejor pagado el mundo. 

En aquel momento, el Barça ya estaba en la bancarrota del que Joan Laporta le ha sacado a base de hipotecar el futuro del club y Leo Messi parecía no tener ninguna compasión con la institución para la que jugó desde que llegó de Argentina siendo aún un niño. Al menos, eso es lo que se desprende de la información que ha publicado hoy El Mundo sobre las exigencias que puso el entorno del jugador para renovar su contrato con un club en absoluta quiebra técnica. 

"Que sientan la espada sobre su cabeza", se puede leer en uno de los correos electrónicos que han sido desvelados por El Mundo, que detalla la infinita codicia del entorno de un futbolista que estaba cobrando 75 millones de euros netos por temporada.

Situémonos en mayo de 2020, en pleno impacto de la pandemia de COVID, con la Liga aún paralizada y con un año de contrato aún de Messi con el Barça. El club quiere renovarle, pero, después de un primer contacto, la respuesta de la parte del jugador demuestra cierta carencia de moralidad, teniendo en cuenta la situación de crisis general y la de su propio club en particular. 

Entre esas exigencias destaca la que se hace respecto a la reducción de su sueldo a causa de la pandemia. Se acepta reducir un 20% de su salario fijo en la temporada 20/21, pero siempre que se recupere un 10% en la siguiente campaña y el 10% restante en la 22/23, eso sí con un 3% de interés anual. 

Además, según ha publicado El Mundo se exige un contrato hasta 2023 con la posibilidad de prórroga unilateral para Leo Messi, la eliminación de la cláusula de rescisión, que quedaría establecida en una cantidad simbólica de 10.000 euros y una prima de renovación de 10 millones de euros. 

Palco en el Nou Camp y vuelo privado

En otro orden de cosas, más triviales, pero que demuestran la codicia sin límite del entorno de Messi, se le exige al Barcelona un palco en el Nou Camp para las familias de Leo Messi y de su compañero Luis Suárez y el coste de un vuelo privado en Navidad para que toda la familia del argentino vuele a su país de origen. Condiciones estas últimas que, cuanto menos, chirrían en el caso de un jugador que cobraba 75 millones de euros por temporada, con una inversión del doble para su club.