| 03 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Verstappen, en un momento de la carrera de Austin.
Verstappen, en un momento de la carrera de Austin.

Mad Max triunfa en Austin y da jaque a Hamilton

Verstappen se impuso al inglés en el circuito texano de Austin en una carrera en la que Sainz acabó séptimo y Alonso se tuvo que retirar en una carrera en la que siempre fue al ataque.

| Miguel Queipo Deportes

No fue la carrera más brillante para ver por la tele, más estratégica que rápida, pero Max Verstappen dio un golpe de mano en Austin para ganar el GP de Estados Unidos con Lewis Hamilton pegado a su alerón trasero. Un Red Bull ganando en territorio Mercedes, cuando ya quedan sólo cinco pruebas para que acabe la sesión, y con el holandés volador liderando con doce puntos de ventaja sobre el heptacampeón del mundo.

Fin de semana para olvidar para Sainz, séptimo tras verse penalizado por la enésima trastada en un pitstop de Ferrari y un golpe con Ricciardo, y retirada para un Alonso que se las tuvo tiesas con Alfa Romeo y con la FIA, pero en la que llevó a su Alpine a pelear por los puntos pese a salir desde la cola del pelotón.

La carrera de Austin se preveía a una parada y acabó siendo a dos, porque el bacheado asfalto tejano destrozaba los Pirelli. Verstappen, que salía en la pole, perdió la primera plaza en la primera curva ante Hamilton y todo hacía presagiar un paseo para Mercedes. Pero nadie contaba con la astucia de Red Bull: intentaron un undercut que parecía salir redondo pero Toto Wolff decidió no meter a Hamilton en boxes y jugarse la victoria en las vueltas finales, aprovechando que al entrar más tarde los neumáticos del británico estarían más frescos.

La segunda parada verificó la estrategia. Hamilton tenía ruedas ocho vueltas más frescas para el último tercio de carrera, y una desventaja de 8.8 segundos que enjugar.  Pero esta vez no pudo ser: Verstappen supo dosificar el tiempo y guardar gomas para ese arreón final y aunque el Mercedes consiguió situarse a menos de un segundo del Red Bull, jamás tuvo opción de adelantamiento. El golpe de mano de los energéticos, en un circuito que era el salón de la casa de la anglogermana, es morrocotudo. Pérez, en un fin de semana muy sólido pero a años luz de los dos bichos, cerró el podio.

Mientras, Sainz arrancaba quinto, se las tuvo tiesas con Ricciardo y Norris en la primera vuelta, una incompresible decisión de la FIA le hizo perder cuatro segundos para devolverle una posición a Lando que no era suya, tuvo una horrible parada en boxes con más de cinco segundos de parada y un toque de nuevo con Ricciardo, con quien se las tuvo tiesas toda la carrera, que fastidió el alerón delantero de su Ferrari. En la última vuelta le adelantó además Bottas, y acabó séptimo.

Por su parte, Alonso planteó una carrera al ataque y mientras estuvo en pista se lo pasó bomba. Saliendo decimonoveno tras cambiar motor, en un circuito que no se adaptaba para nada a su Alpine, llevó al monoplaza francés a bordear los puntos, peleando con los Alfa Romeo, los Aston Martin y el Alpha Tauri de Tsunoda, pero ahí se topó con la FIA.

Raikkonen le adelantó por fuera de la pista sin que tuviera que devolver la posición y luego Alonso adelantó a su compañero Giovinazzi lejos del asfalto, pero entonces sí tuvo que devolverla. Un problema mecánico en su alerón trasero a falta de pocas vueltas para el final frustraron su remontada hacia los puntos, que hubieran estado a tiro.