| 30 de Noviembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Rodrigo de Paul en el Oporto - Atlético de Madrid.
Rodrigo de Paul en el Oporto - Atlético de Madrid.

Descalabro total del Atlético: pierde en Oporto y se queda sin Europa League

Los rojiblancos cayeron derrotados por 2-1 en Do Dragao en un partido malísimo de los de Simeone y se quedan fuera de la Europa League porque el Leverkusen logró empatar contra el Brujas.

| Alberto Marrero Deportes

El Atlético de Madrid cayó estrepitosamente por 2-1 frente al Oporto y el Leverkusen empató ante el Brujas, por lo que se despiden de Europa esta temporada. Ni la Europa League jugarán los de Simeone. Halloween ha durado una semana en el club colchonero, que tendrá que centrarse ahora en la Copa del Rey porque hasta la Liga es casi imposible viendo el nivel de Madrid y Barça.

Era una final para el Atlético y quien no falló fue la afición. Las calles de Oporto se tiñeron de rojiblanco y Do Dragao también tenía en su grada un hueco para una afición colchonera que en vez de desanimarse tras la eliminación de la Champions se volcó con su equipo para animarles para que lograsen la clasificación para la Europa League. Sería bueno preguntarse cuántas hinchadas hubieran hecho eso en caso de que a su equipo les sucediese lo mismo, como también cuántos clubes hubieran decepcionado a esos desplazados.

La grada influye, pero los partidos se ganan sobre el verde y los cuestionados futbolistas del Cholo Simeone tenían que lograr una victoria sí o sí para no mirar a lo que hiciera el Leverkusen. El técnico argentino volvió a la habitual pareja de centrales como Giménez y Savic, que estaban flanqueados por Nahuel y Reinildo. Witsel, De Paul, Saúl y Correa formaban la medular y en punta, la gran noticia: Joao Félix era titular. Tras su doblete ante el Cádiz acompañaba a Griezmann. En portería no hace falta ni decirlo, pero para los más despistados, estaba Jan Oblak.

Si a cualquiera le dicen que la alineación era Oblak; Seitaridis, Pablo Ibáñez, Ze Castro, Pernía; Costinha, Pato Sosa, Álvaro Novo, Nano; Rodrigo Fabri y Braulio Nóbrega se lo creerían sin duda por lo visto en el césped. Tras los dos últimos pinchazos hubo fiesta entre algunos jugadores y ayer parece que volvieron a irse de parranda por Halloween, se disfrazaron con máscaras de los ex futbolistas citados anteriormente y se mimetizaron con su cualidades futbolísticas.

Todo esto viene porque a los 5 minutos cayó el primero de la tarde tras otra empanada tremenda de la zaga. A Giménez le cogen la espalda y ni Savic ni Nahuel saben corregir para evitar que Taremi empuje a placer un disparo defectuoso de un compañero. Antes respetamos el nombre de Oblak en tan terrorífica alineación porque el esloveno continúa a buen nivel y eso lo demostró con un pie salvador en un mano a mano que nació por una pérdida de Saúl Ñíguez.

El esperpento sobre el verde era más propio de la era de Manzano o Bianchi. Ni rastro de la actitud que ha impregnado el Cholo esta última década y eso permitió al Oporto marcar el segundo. Ahora el que falló fue Savic. Se la llevó Galeno para poner un pase atrás desde línea de fondo. Desde segunda línea apareció Eustaquio para batir a Oblak. De Paul y Witsel no saldrán en la foto… porque ni estaban por ahí.

Nula reacción

Los de arriba no aparecían y cuando lo hacían era para meterse en fuera de juego. Llegó algún disparo lejano, pero nada que alegrase la vista a los aficionados colchoneros. De hecho, estuvo a punto estuvo de llegar el tercero si no llega a ser por el de siempre. Otra buena intervención de Oblak. Con el 2-0 los colchoneros más que encomendarse al esloveno tendría que irlo haciendo al Brujas para que ganase en Alemania, porque a la hora del descanso el que se iba a la Europa League era el Bayer Leverkusen y no el Atlético de Madrid.

En el segundo acto parecía un ligero cambio de actitud, pero otra vez se vio a la mujer barbuda en Do Dragao. Oblak tuvo que volver a intervenir para que el Oporto no continuase haciendo sangre. En el VAR se compadecieron del Atlético porque Griezmann tocó un balón en el área rojiblanco con la mano, pero interpretaron que no era pena máxima y no llamaron al colegiado italiano para que revisase la acción.

Futre, con un recién estrenado tatuaje con el escudo del Atlético, veía desde la grada a sus dos ex equipos y vio como Joao Félix tiraba prácticamente por primera vez entre los tres palos, pero fue fácil para el arquero luso. Inmediatamente Simeone le sustituyó por Cunha. También entró Carrasco por un impreciso y fallón Saúl.

Cada segundo, cada minuto era un suplicio y ni los jugadores reaccionaban por orgullo ni Simeone daba con la tecla. De la forma menos inesperada llegó un gol de Griezmann que fue anulado por una falta muy dudosa de De Paul segundos antes. No le salía nada bien a los colchoneros y seguían rezando para que el Brujas sí fuera capaz de ver portería.

Sin milagro en Leverkusen

El partido se partió por completo porque el Oporto lo permitió. Esto podría haber jugado a favor del Atlético, que pisaba campo rival, pero no daban ni una arriba. La verdad es que siempre se rondó más el tercero de los lusos que el primero de los colchoneros, aunque en el descuento llegó un gol de chiripa gracias a un tanto en propia meta de Marcano a la salida de un córner.

Sin prácticamente tiempo para más, final del partido, derrota dolorosa, sin Europa League porque el Leverkusen no falló y los de Simeone, a centrarse ahora en la Copa del Rey, porque hasta la Liga Santander es prácticamente imposible viendo lo visto. Y muchos deseando que llegue el Mundial para que Andrea Berta se ponga a trabajar. Pero sobre todo, que Koke se recupere.