| 13 de Abril de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Un compatriota de Djokovic, reclamando su libertad en el aeropuerto de Melbourne.
Un compatriota de Djokovic, reclamando su libertad en el aeropuerto de Melbourne.

Australia expulsa a Djokovic del país tras ocho horas retenido en el aeropuerto

El tenista serbio no jugará el primer grand slam de la temporada ya que las autoridades oceánicas no han creído que su "exención médica" fuera suficiente para autorizar su entrada.

| Agustín Díaz Deportes

Era evidente que Novak Djokovic iba a ser noticia. El serbio había anunciado ayer mismo que volaba a Australia para preparar el primer grand slam de la temporada y que lograría su entrada gracias a una "exención médica". Pero el gobierno australiano, uno de los más restrictivos en materia sanitaria del mundo respecto a la pandemia de coronavirus, no ha considerado que eso fuera suficiente para autorizar su entrada en el país. 

El número 1 del mundo ha permanecido retenido durante más de ocho horas en el aeropuerto de Melbourne, pero no ha conseguido entrar en territorio australiano, pese a las intensísimas gestiones de sus abogados y del propio gobierno serbio. 

El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, acusó a las autoridades australianas de "maltrato" hacia el tenista y, en su cuenta de Facebook, escribió: "Toda Serbia está con él y nuestras autoridades están estudiando todas las medidas para que este maltrato al mejor jugador de tenis del mundo acabe cuanto antes". 

Por su parte, el primer ministro australiano, Scott Morrison, había sido incluso más tajante: “Estamos a la espera de la presentación de las pruebas que nos proporcione para respaldar su exención. Si esas pruebas son insuficientes, no se le tratará de forma diferente a los demás y estará en el siguiente avión de vuelta a casa". Y así ha sido. Djokovic ha sido deportado de Australia y, salvo giro de guion totalmente inesperado, no podrá conseguir su décimo título en las pistas de Melbourne, en el torneo que comenzará el próximo día 17.  

Novak Djokovic no ha reconocido en ningún momento que se haya vacunado, aunque el pasado mes de abril dejó clara su opinión al respecto: "Personalmente me opongo a las vacunas y no me gustaría que nadie me forzara a vacunarme para poder viajar". 

Pero ahora, y por primera vez desde que comenzara la pandemia, en Australia se están registrando miles de casos de coronavirus y la sensibilidad del país está elevadísima. "No me importa lo bueno que sea un tenista. Si se niega a ser vacunado, no se le debería dejar entrar", tuiteó el doctor Stephen Parnis el martes. "Si la exención es verdad, envía un pésimo mensaje a millones que buscan reducir el riesgo de covid-19 para ellos y otros. La vacunación refleja respeto, Novak".