| 21 de Noviembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Sainz acaba segundo en el asalto al liderato de Verstappen

Con su trabajo constante, el 55 sigue demostrando lo que es: un pilotazo. Como el nuevo líder del Mundial, Verstappen.

| Miguel Queipo Deportes

Tenía que ser en Mónaco, el GP más glamouroso de la temporada. Por las estrechas y traicioneras calles del Principado, Carlos Sainz, favorecido por la misma suerte que le fue esquiva el sábado en la clasificación, llevó su Ferrari a la segunda posición.

Su primer podio con Ferrari, en el escenario soñado, tras un fin de semana magnífico de pilotaje. Verstappen se llevó la victoria y el de Red Bull, tras el tétrico fin de semana de Mercedes, encabeza la clasificación del Mundial por delante de Hamilton. Lando Norris acabó tercero con su McLaren mientras Fernando Alonso fue decimotercero, pero mejorando sus prestaciones respecto a lo visto los dos días anteriores.

El GP de Mónaco tiene historia, glamour, yates, la piscina, La Rascasse, coches de lujo, jóvenes guapos y billetes de euro derrochados, pero también un circuito de Fórmula 1 donde es imposible adelantar. Y en este 2021 no fue una excepción. Leclerc tendría que haber partido desde la pole con su Ferrari, pero el galletón que se llevó en clasificación tuvo sus consecuencias: un problema en el palier derecho en la vuelta de formación le dejó sin poder participar en carrera. Verstappen heredaba el primer puesto, seguido de Bottas, de Sainz y de Norris. Y desde la largada, en pista no pasó… nada de nada.

El circuito del Principado es como jugar al Scalextric y poner a todos los coches por la misma vía. Después de la salida, donde sí hay una ligera opción de sobrepasar a un contrincante, no adelanta nadie porque solo hay una trazada. Y solo se pueden recuperar posiciones por la estrategia (que es a una parada, luego no deja mucho lugar a la imaginación), porque un rival se pegue un trompazo o porque cometa un error grosero.

Sainz se vio favorecido por el abandono de Leclerc antes de la salida y por el hecho de que la rueda delantera derecha de Bottas se quedó encasquillada y obligó al finlandés a abandonar. Verstappen iba por delante y Sainz por detrás, lo que dejó al madrileño con el segundo puesto y Norris heredó el tercer cajón del podio. No hubo más.

Por detrás hubo algo más de acción, tampoco mucha. Checo Pérez acabó cuarto tras salir noveno gracias a una exhibición de Red Bull en las paradas: el mexicano hizo un overcut de manual a Vettel, Gasly y Hamilton (terrorífico fin de semana del británico, de protesta en protesta pero nunca encontrando ritmo) y recuperó tres posiciones en garajes.

Alonso, por su parte, estuvo mejor que en días precedentes. Salía decimoséptimo pero logró llevar a su coche a la decimotercera plaza, tras superar a Rusell y Tsunoda en carrera, y mostró un buen ritmo que le permitió acabar en el trenecito que encabezaba Ocon, noveno. Pero sin poder adelantar, claro. Al menos, en carrera el Nano sigue teniendo el mismo ritmo que su compañero y sólo el falta ese punto de confianza para atacar en la clasificación.

 

 

Lo mismo que aún le falta a un Carlos Sainz para quien este resultado debe significar un punto de inflexión. Si en la ratonera de Mónaco ha logrado ser extraordinariamente competitivo y no cometer ningún error en todo el fin de semana, ese paso adelante tiene que darlo en el resto de circuitos. Con su trabajo constante, el 55 sigue demostrando lo que es: un pilotazo. Como el nuevo líder del Mundial, Verstappen.