| 26 de Enero de 2023 Director Antonio Martín Beaumont

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Muriqi celebra su gol en el Mallorca - Atlético de Madrid.
Muriqi celebra su gol en el Mallorca - Atlético de Madrid.

El Atlético, en caída libre: derrota en Mallorca y sale de puestos Champions

Los colchoneros perdieron 1-0 frente al conjunto balear en otro choque en el que mostraron su fragilidad defensiva. Muriqi hizo el tanto de los locales y prolonga la mala racha del Atleti.

| Alberto Marrero Deportes

El Atlético de Madrid perdió 1-0 frente al Mallorca en un choque en el que volvieron a mostrar poca contundencia arriba y mucha fragilidad atrás. Una calamitosa defensa permitió que Muriqi le regalase tres puntos de oro a su equipo. Ahora a los de Simeone les toca cambiar el chip porque el sábado juegan la Copa del Rey ante el Almazán y una derrota podría ser la hecatombe total para un equipo que no encuentra el rumbo.

Último partido de los colchoneros y una oportunidad de oro para darle una alegría a los aficionados rojiblancos que estarán sin ver un partido de la Liga Santander de su equipo más de un mes y medio. Pero, sobre todo, para mostrar sobre el verde que el proyecto del Cholo Simeone no está caduco y que siguen creyendo en su idea. El gran inconveniente, el Mundial a la vuelta de la esquina y nadie quiere correr el riesgo de una lesión que le pueda alejar de Qatar. Todo esto, salvo el riesgo de quedarse sin la cita mundialista, apuntado en papel mojado, porque otra vez, sin saber cómo ni por qué, otra vez se vio a un Atleti incapaz.

Con Joao Félix y Giménez sancionados no se pudo montar el debate sobre si el luso sería titular o no. Felipe entraba por el uruguayo para formar en la zaga con Savic, Nahuel y Reinildo. Por delante, Rodrigo de Paul, Llorente, Witsel y Carrasco. En la punta del ataque, Morata y Antoine Griezmann. Defendiendo el arco, el muro Jan Oblak.

Parecía que el Atlético comenzaba a plantear un partido muy serio con buenas actuaciones de varios de sus futbolistas, pero la defensa continúa siendo un descalabro. Y es que cuando se cumplió el primer cuarto de hora se produjo el despropósito de los despropósitos. Tres defensores colchoneros se juntaban para despejar un balón. Así nació una acción que finalizó con otros tres jugadores intentando cerrar a Jaume Costa y dejando libre a Muriqi. El lateral izquierdo se la consiguió dar al killer del Mallorca y el cuero lo tiene que sacar Oblak del fondo de la red.

Primer mazazo en la isla de las frustraciones y antes del Mundial va a tener que haber alguna hoguera de confrontación entre Simeone y algún futbolista. Como en el programa televisivo, hasta los fieles seguidores de Simeone están comenzando a serle infiel de pensamiento y pensar cómo sería todo con otro entrenador. Luego recuerdan las épocas de ir a la deriva, la épocas de ser picaflores de entrenadores con los Manzano, Bianchi, Ferrando y compañía y prefieren volver a ser leales a quien les ha llevado hasta este punto.

Poca contundencia

Pudo haber sido bien diferente la cosa si Morata antes del gol de los mallorquines hubiera optado a tirar a portería en vez de dársela a Griezmann en la primera llegada rojiblanca al área rival. Al gol de los locales respondió rápidamente un Atlético de Madrid que vio portería, pero si decimos que Morata fue el autor del tanto y que fue anulado sólo puede ser por fuera de juego. El delantero colchonero sigue viviendo al límite y el VAR llamó al colegiado para advertirle que estaba ligeramente adelantado y que tenía que invalidar el tanto del internacional español.

Lo más noticiable del primer acto, más que el gol del Mallorca, fue que a la media hora Simeone hacía su primer cambio. Se marchaba señalado y con una amarilla Nahuel Molina y Correa entraba por él. Llorente pasaba al lateral y el atacante argentino a intentar emular a la mascota local haciendo diabluras por Son Moix.

Ocasiones, pocas en la primera mitad. Algún tiro lejano de ambos conjuntos, un acabó tumbando a Witsel, incluso. Savic reclamó un penalti porque se llevó un codazo fortuito del rival. No lo pitó el árbitro del encuentro, pero al defensa montenegrino ya le han señalado varios de este estilo estos años desde que se ha implantado el VAR.

La pólvora mojada

En la segunda parte el Atlético salió bien y el Mallorca optó por replegarse y buscar alguna contra tirada por Kang In Lee, que estaba siendo el mejor de los suyos, aunque volvió a ser Muriqi el que creó peligro a Oblak con un testarazo que mandó fuera. Mientras, en el otro área, un muro rojo que los de Simeone no encontraban la forma para superar y por ello Morata y De Paul probaron a Rajkovic desde fuera del área, pero el vencedor de dichos duelos fue el arquero local.

Entró Lemar por Carrasco y la situación no cambiaba. El Mallorca usaba esa ya manida argucia de comenzar a perder tiempo con la falta de recogepelotas y las exageraciones en cada choque. Simeone agotó las ventanas de cambios con Koke y Reguilón, que debutaba con la elástica colchonera. Se fueron Reinildo y Rodrigo de Paul. Esto significaba que Morata acababa el partido sobre el campo y Cunha, que se queda sin ir al Mundial de Qatar, en el banquillo.

El atacante español la tuvo de cabeza, pero Rajkovic la salvó sobre la línea y minutos después otro remate a bocajarro que sacó el guardameta del Mallorca en plan estelar. También se acongojaron con cada centro de Griezmann desde la izquierda, pero no había forma de que el Atlético marcase. Hasta Witsel lo intentó con una espectacular chilena que no entró. 

Transcurrió el tiempo y se escuchó el pitido final y no llegó ese ansiado empate. De hecho, Oblak obró su milagro diario sacándole un pie providencial a Amath minutos antes. Ahora, próxima parada antes del Mundial, Soria. El Almazán lleva semanas cogiendo apuntes de lo fácil que es hacerle gol a este Atlético y lo también sencillo que parece defenderse. Además, saben que en este bache que atraviesan los colchoneros todo puede suceder. Tendrán que centrarse los rojiblancos si no quieren que se viva un Albacete 2.0 como en 2011.