| 05 de Diciembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Griezmann se lamenta de una ocasión perdida ante Hradezky.
Griezmann se lamenta de una ocasión perdida ante Hradezky.

El Atleti, fuera de la Champions en un final de infarto que le salió rana

El equipo culmina el ridículo de quedar fuera de la Champions tras empatar, 2-2 ante el Bayer Leverkusen, desperdiciando una triple ocasión, penalti incluido, con el tiempo ya cumplido.

| Agustín Díaz Deportes

El Atlético de Madrid se queda fuera de la Champions a falta de una jornada para que concluya la fase de grupos después de lograr un insuficiente empate, 2-2, ante el Bayer Leverkusen en el Metropolitano. 

Comenzó todo mal para el Atlético. Un sorprendente Oporto había goleado a domicilio al líder Brujas (0-4) antes de que el equipo de Simeone se jugara la vida. Y el argentino sorprendió sentando en el banquillo a Savic para dar protagonismo a Mario Hermoso y volver a la defensa de tres centrales. Cuando todavía no había pasado prácticamente nada y el reloj llegaba al minuto 9, Griezmann arriesgó de más en zona defensiva, el Leverkusen presionó arriba, le robaron al francés el balón sin falta y la jugada concluyó con el gol del velocísimo Diaby, que batió con precisión a Oblak. 

El gol del equipo de Xavi Alonso, una verbena en defensa con balas a la contra, puso de los nervios a un Metropolitano al que poco le falta esta temporada para estallar. Hubo minutos extraños, con el Atleti tocando y tocando con profundidad menos cero y sin que sucediera casi nada. Eso a lo que suele jugar este Atlético, al menos en las primeras partes, pero que en esta ocasión sucedía con el equipo al borde del precipicio. 

Y, sin embargo, en la única que se juntó el talento, aquello funcionó. Correa y Griezmann armaron una buena jugada en la frontal que Yannick Carrasco mandó al primer palo de un Hradecky, que no pudo hacer nada para evitar el gol del belga. 

Lo más difícil se había hecho y quedaba gran parte del encuentro para conseguir la victoria necesaria para seguir adelante en Champions. Igual que había sucedido con Griezmann pasó con Correa, que se lio en la frontal para dejar en franquicia el segundo gol alemán, que llegó por obra de Hudson-Odoi. Otro golpe en la moral de un equipo frágil y endeble como es el Atleti en el Metropolitano. 

Simeone quiso cambiar las cosas en el vestuario y la jugada le salió bien. Regresó a la línea de 4 defensas, con Witsel de central, y no le perdonó el error a Correa. Entraron Saúl y Rodrigo de Paul y los dos fueron los más destacados en los mejores 20 minutos del encuentro para el Atlético. Volvió a empatar pronto el equipo rojiblanco, esta vez gracias al centrocampista argentino, que encajó en un hueco al que era imposible que llegara el portero finlandés del Bayer. 

Y al segundo gol español sucedió un festival de oportunidades rojiblancas, que ni Griezmann, ni Carrasco, ni Cunha, que había entrado por Morata, lograron transformar. Mientras, con la defensa rojiblanca desguarnecida, las contras del Leverkusen se sucedieron y emergió la figura de Oblak para salvar a su equipo en tres ocasiones consecutivas. 

El final más increíble nunca visto

Simeone se jugó la carta del díscolo Joao Félix, pero solo en los últimos cinco minutos, cuando parecía que ya no quedaba demasiado por hacer. Acabó el partido con dos subidas al área de Jan Oblak y con una revisión de VAR por una posible mano en el área alemana, el árbitro Turpin fue a ver la jugada en el monitor y pitó penalti... con el partido ya concluido. Yannick Carrasco, con Griezmann en el campo, cogió el balón, lo puso en el punto de penalti y pasó lo impensable. El belga falló, Saúl envió el rechace al larguero y Reinildo mandó el balón fuera. Lo nunca visto. Esto solo le puede pasar al Atlético.