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Con este escorzo, De Jong marcó el tanto del Barcelona en la primera parte.

Ter Stegen da al Barça el pase a la final de la Supercopa

El alemán fue la gran estrella de un Barcelona que, sin Messi, derrotó a la Real Sociedad en una increíble tanda de penaltis después de una semifinal apasionante.

| Agustín Díaz Deportes

La noticia de la primera semifinal de la Supercopa de España se produjo una hora antes del partido. Leo Messi, que no se había entrenado por la mañana con su equipo, confirmaba todas las sospechas y no iba a jugar aquejado de una dolencia en el muslo. Y el Barcelona lo notó, por una menor claridad de ideas y porque la Real Sociedad respiró aliviada al conocer la ausencia del argentino. 

Quizá por eso comenzó el equipo donostiarra la semifinal jugando como el teórico equipo grande de la semifinal. Cualquiera que haya visto jugar a la Real sabe que el equipo de Imanol es de los más valientes de jugar y entretenidos de ver. Así, los donostiarras presionaron al Barça en su propia área y, al menos, en la primera media hora inicial no dejaron al Barcelona jugar con comodidad. 

No había oportunidades claras, pero sí un ritmo altísimo que quedó evidente en el cansancio de los 22 jugadores en el último tramo del tiempo reglamentario. A eso de la media hora, el Barça se hizo con el balón y se empezó a ese jovenzuelo que juega como todo un veterano llamado Pedri.

Una magnífica acción de espaldas de Braithwaite supuso el comienzo del gol blaugrana. Era el minuto 39, cuando el danés sirvió un perfecto pase al espacio para Griezmann, que el francés mejoró claramente con un envío medio al área pequeña. Y allí, De Jong, brillante toda la noche, se elevó como si fuera un delantero centro cabeceador y remató de escorzo haciendo inútil la estirada de Álex Remiro. Un gran gol, que dejó al Barça en ventaja camino del vestuario. 


Nada más comenzar la segunda parte, en el minuto 50, Munuera Montero señaló penalti por mano de De Jong. No fue una acción clarísima, pero el problema fue que el centro venía de lejos y que el holandés tuvo tiempo suficiente para retirar el brazo y no lo hizo. El infalible Oyarzábal hizo lo de siempre; esto es, mandar el balón al lugar contrario al que se había estirado Ter Stegen. El internacional donostiarra lleva 15 penaltis sin fallo, un registro extraordinario. 

Con tablas en el marcador, el partido se desordenó y los ataques se sucedieron. Hubo buenas oportunidades por ambos equipos, aunque ni Remiro ni el portero alemán del Barça sufrieron mucho acoso cerca de sus dominios. Y en los últimos minutos, y con la prórroga ya en la mente de todos los protagonistas, el cansancio se adueñó del encuentro y así llegó el tiempo suplementario. 


Riqui Puig, en la prórroga

Al comienzo de la prórroga, Koeman tiró de Riqui Puig, jugador prácticamente apartado del primer equipo blaugrana y Ter Stegen realizó una extraordinaria parada a mano cambiada para desviar un sensacional disparo de Zaldúa. La primera ocasión clara del Barcelona llegó en el minuto 100, pero Remiro detuvo un inocente disparo de Dembele tras una buena maniobra del francés. 


En la segunda parte de la prórroga, los jugadores sabían lo que se estaban jugando y retomaron el último impulso. Remiro realizó un paradón a disparo de Griezmann y en la jugada siguiente Oyarzábal no vio clara la situación privilegiada en la que se encontraba dentro del área. Eso mismo le sucedió al fino estilista de Eibar en varias ocasiones. 

La mejor jugada del partido llegó en el minuto 114 y su autor no fue otro que Januzaj. El belga, que había entrado de refresco desde el banquillo, demostró su tremenda calidad y su punta de velocidad. Solo una mano salvadora de Ter Stegen evitó la victoria realista, ya sin tiempo apenas para que el Barça se recuperara. Y el belga, increíble en el ratito que jugó, estrelló en el palo izquierda del meta alemán, que llegó a desviar mínimamente, una brutal falta directa lanzada desde su casa. Un final precioso, en el que muy probablemente, la Real Sociedad mereciera algo más. 


Increíbles penaltis

Y en esto, llegaron los penaltis, que acabaron siendo surrealistas. Ter Stegen, el auténtico salvador del Barça, detuvo el primer penalti de la Real, lanzado por Bautista. Pero es que De Jong estrelló en el palo el lanzamiento inaugural por parte del Barça. Y cuando parecía que aquello no iba a más, Ter Stegen detuvo el que iba a ser el 16º penalti consecutivo lanzado por Oyarzábal. Dembele, en el cuarto disparo, inauguró el marcador. El tercero de la Real, de William Jose, se fue al pal0. Pjanic estiró la ventaja blaugrana y la Real se quedó en el precipicio. Merino evitó la eliminación y Griezmann le puso emoción lanzando el penalti por encima del larguero. Januzaj cumplió marcando el último penalti de la Real y Riqui Puig marcó el quinto para dar al Barça la clasificación para la finalísima del domingo.