| 15 de Noviembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Sainz muestra sus poderes en la exhibición de Verstappen

El holandés se hace con la victoria en una actuación magistral. Hamilton y Norris completan el podio, Carlos Sainz acaba quinto y Alonso demuestra que sigue necesitando más kilómetros.

| Miguel Queipo Deportes

El GP de Emilia Romagna fue una exhibición de Max Verstappen, pero también una clase magistral de minimizar daños de Lewis Hamilton (segundo), un carrerón trepidante de Lando Norris (tercero) y la primera demostración real de Carlos Sainz con su Ferrari, quinto por detrás de Leclerc. También la constatación de que Fernando Alonso aún necesita bastantes kilómetros para estar asentado a su Alpine tras su regreso a la categoría. Pero mejor por partes.

Verstappen ganó la carrera en la largada, sobre mojado: el holandés salía tercero, tras Hamilton y Pérez, pero se merendó a los dos en la primera curva. Solo perdió la primera posición durante su parada en boxes, por dos vueltas, y solo tuvo un susto, cuando en la relanzada tras el terrible accidente entre Bottas y Russell, y antes de la salida, se fue largo en Tossa, aunque Leclerc le respetó sin tener que hacerlo y no llegó a superar al holandés. Los 22 segundos que le endosó a Hamilton son buena muestra de la superioridad del hijo de Jos en el fabuloso trazado de Imola.

 

 

 

Mientras, el británico tuvo una carrera que pudo ser para olvidar, pero que salvó de milagro. Mal en la salida, se dejó comer la tostada por Verstappen, intentó un overcut en la parada de intermedios a medios, pero Mercedes (¡oh, cielos!, un error de la anglogermana) tardó segundo y media extra y Lewis, inusualmente nervioso, se fue largo en Tossa, se empotró a baja velocidad contra la publicidad desprendiendo el ala delantera y tuvo que salir marcha atrás de la grava. De segundo a noveno con parada en boxes por hacer….

Pero el tortazo de Russell y Bottas fue una aparición virginal: bandera roja, todos reagrupados y sí, noveno, pero con una carrera de 29 vueltas por delante. Al siete veces campeón del mundo le dio para ser segundo de sobra. Ganar a Max era imposible, así que lo daños se minimizaron al máximo, más aún porque hizo la vuelta rápida y ese puntito le permite seguir siendo líder del Mundial.

 

 

Mientras, estuvo preciosa la batalla por el último escalón del podio, que se llevó Norris: rapidísimo todo el fin de semana, tenía el podio en su McLaren y lo sacó adelante: mucho más rápido que Ricciardo, se aprovechó de la desastrosa carrera de Pérez y soñó con el segundo hasta que Hamilton le pasó como un cohete. Leclerc, fantástica carrera del monegasco, no tuvo gasolina para subir a un Ferrari al podio mientras que Carlos Sainz, quien cometió varios errores sobre agua al principio de la prueba, mostró su enorme solidez sobre seco, remontó seis posiciones desde la parrilla y su quinto es un espaldarazo a su gran trabajo.

Cuando entienda mejor las reacciones de su Ferrari va a dar mucho que hablar. Lo mismo le pasó a Alonso: el asturiano siempre ha sido un genio sobre el agua, pero en Imola las pasó canutas con su Alpine cuando el asfalto estaba mojado y fue mucho más rápido sobre seco: acabó pegado al alerón trasero de Ocon y décimo tras la suspensión de Raikkonen. Toca seguir recuperando sensaciones.