| 25 de Enero de 2023 Director Antonio Martín Beaumont

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Carrasco durante el Arenteiro - Atlético de Madrid.
Carrasco durante el Arenteiro - Atlético de Madrid.

El Atlético baja al barro para superar al Arenteiro y pasar de ronda en la Copa

El conjunto colchonero ganó 1-3 gracias a un doblete de Carrasco y otro tanto de Pablo Barrios. Morata erró un penalti, pero los de Simeone avanzan en la Copa, único título al que optan.

| Alberto Marrero Deportes

El Atlético de Madrid se impuso, no sin sufrimiento, por 1-3 frente al Arenteiro en este partido de Copa del Rey que se disputó en un terreno de juego que José Mourinho habría definido como patatal. Los gallegos se adelantaron en el marcador con un tanto de Markitos, pero Carrasco empató desde los once metros. Morata falló otro penalti, pero el canterano Pablo Barrios rompió la igualada antes de que Yannick, en el descuento, certificase el pase de los de Simeone a la siguiente ronda.

Tres cuartos de los habitantes de España deseaban que llegase este día para ver si les tocaba el Gordo, mientras que la población restante sólo pensaba en el Atlético de Madrid. Después de más de un mes por el Mundial llegaba otra vez el momento de ver a su equipo jugar, al de las rayas rojiblancas, al que es capaz de lo mejor y de lo peor.

Esta vez no fallaron ante un rival de menor categoría y siguen vivos en una Copa del Rey que siempre ilusiona y que esta temporada puede ser el único consuelo de los del Cholo Simeone. El argentino no ha recuperado todavía a todos sus futbolistas y a la baja de los finalistas se unía la de Joao Félix. El Atlético saltaba a O Carballiño con Oblak; Llorente, Savic, Giménez, Hermoso, Carrasco; Witsel, Koke, Pablo Barrios; Lemar y Morata.

Con el estadio a reventar y con el césped en mal estado, para lo que está acostumbrado un club de primera, arrancó el choque en el que el Cholo Simeone cumplía 600 partidos al frente del Atlético. El argentino vio desde el banquillo cómo se desarrollaba un choque con intensidad, en el que los locales buscaban el pelotazo y algún error del rival y cómo los colchoneros intentaban enlazar pases que siempre acababan mal, con el cuero botando cuando menos se lo esperaban por la situación terreno de juego.

Ambos conjuntos disfrutaron de ocasiones en la primera mitad y éstas fueron sucediéndose con el paso de los minutos. Lemar tuvo la primera y el francés también le puso un centro que Koke no pudo rematar con excesiva fuerza. Morata aparecía a cuentagotas, pero cuando lo hacía era con peligro, aunque con la pólvora mojada, como con un remate a bocajarro que despejó Diego García, arquero del Arenteiro.

El choque comenzó a calentarse y el entrenador local fue expulsado, además de un pique que Savic y Escobar mantuvieron durante todo el encuentro. De hecho, la primera gran ocasión de los de Ourense fue por un fallo clamoroso del montenegrino que el delantero del Arenteiro no pudo materializar. Después llegarían dos claras para Morata: en la primera, tras un buen pase de Carrasco, picó el cuero y se le marchó fuera y en la siguiente optó por regatear al guardameta y quedarse sin ángulo para disparar.

Tras el segundo fallo de Morata llegó el gol del Arenteiro. Patadón al área, Marcos Llorente rompe el fuera de juego y Markitos, sí, con K, la controla entre el pecho y el brazo -en estas rondas no hay VAR- y hace una vaselina a Oblak para esatar la locura en O Carballiño. En la siguiente acción, penalti sobre Giménez. Carrasco agarró el balón y ajustó su disparo al poste, justo donde Diego García no podía llegar para poner las tablas instantes previos al descanso.

Nada más arrancar la segunda mitad el Atlético buscó ese segundo gol para evitar una hipotética prórroga y el primer aviso lo dio Pablo Barrios, pero se topó con el guardameta rival. Morata se encontró también con Diego García unos minutos después cuando falló un penalti que provocó Carrasco. La pena máxima estuvo mal tirada, muy centrada, y el portero del Arenteiro metió bien los puños para evitar que se rompiese la igualada.

La cantera, al rescate

El césped se iba desgastando cada vez más y costaba ver un partido de fútbol en condiciones, las cosas como son. El Cholo comenzó a mover el banquillo y metió a Reinildo por Hermoso y a Alber Moreno por Koke. Un chaval del filial antes que Saúl Ñíguez. Quién sabe si también es un toque de atención de Simeone a la directiva para que lleguen refuerzos en este mercado invernal ante las posibles salidas que se producirán, como la de Cunha o Joao Félix.

Morata volvió a tener una nueva oportunidad, pero en Copa ya se ha convertido en habitual que el Atlético convierta al portero rival en internacional. Unos minutos después ya no tuvo tanta suerte Diego García. Un disparo del montón de Pablo Barrios, que superó a dos rivales previamente, no lo pudo atajar, además de poner algo de su parte, para que los colchoneros se adelantaran. Una pena que el encuentro se decidiese con este pequeño error después del partidazo que había firmado.

El Atlético retrasó líneas y no sufrió porque el Arenteiro ya estaba abatido pese al empuje de los aficionados que convirtieron el estadio en una olla a presión. Los colchoneros pudieron vivir más tranquilos los últimos minutos, pero Diego García volvió a salir victorioso en otro mano a mano con Morata. Ya en el añadido Carrasco no desaprovechó una contra para regatear al portero rival y mandar el cuero al fondo de la red. Sonó el pitido final y los rojiblancos estarán en el bombo del próximo sorteo.