| 25 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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La vicepresidenta Nadia Calviño
La vicepresidenta Nadia Calviño

El Gobierno intenta camuflar ahora el "sablazo fiscal" en marcha por temor al 4M

La vicepresidenta Nadia Calviño asegura ahora que el Ejecutivo no está planteándose subir los impuestos "a corto plazo", a la vez que habla de modernizar el sistema fiscal con nuevas tasas.

| Andrea Jiménez Economía

La subida de los impuestos está sobre la mesa. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya anunció que su objetivo es que los incrementos en la recaudación de Sociedades, Patrimonio y Donaciones sean aplicables desde principios de 2022, dejando al candidato socialista en la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, al descubierto, ya que había asegurado que no se incrementarían. Sin embargo, ahora, desde el Gobierno se intenta enmendar este discurso, con la intención de no perjudicar al candidato, moldeando el lenguaje, aunque el resultado sea el mismo. 

La encargada de llevar a cabo esta pirueta ha sido la vicepresidenta segunda y ministra de Asuntos Económicos y para la Transformación Digital, Nadia Calviño, que ha asegurado en una entrevista en la Cadena Ser que aún "no se han subido los impuestos porque estamos priorizando la recuperación económica y de empleo".

 Sin embargo, ha dejado claro que hay que "modernizar nuestro sistema fiscal, hacerlo más sólido y progresivo, ver qué oportunidades da la imposición digital, en la imposición verde, en cómo hacer el Impuesto sobre Sociedades"... y para ello se ha creado un grupo de expertos que presentarán sus conclusiones en 2022".

Pero este eufemismo de la "modernización" y del sistema fiscal "sólido y progresivo", esconde la verdadera intención del Gobierno, una subida de los impuestos, sobre todo de los que están cedidos a las comunidades, a las que pretende maniatar, y que tiene como objetivo la Comunidad de Madrid.

Montero fue la que anunció que las subidas del Impuesto sobre Sociedades, Patrimonio y Sucesiones y Donaciones, estos últimos tributos cedidos a las comunidades, puedan entrar en vigor el próximo ejercicio, atendiendo a las recomendaciones que trasladen los expertos .

"Tenemos que ver cómo se tiene expresar esa contribución adicional que tienen que hacer los grandes patrimonios al conjunto de las arcas públicas", señaló Montero.

Montero anunció que las subidas del Impuesto sobre Sociedades, Patrimonio y Sucesiones y Donaciones puedan entrar en vigor el próximo ejercicio

Así, sobre el rendimiento de algunos impuestos, como es el caso del Impuesto sobre Sociedades, Montero consideró que su reforma debe ser "prioritaria" en el análisis que haga el comité de expertos, además de aquellas figuras tributarias como Patrimonio y Sucesiones y Donaciones.

En este sentido y en clara referencia a la Comunidad de Madrid, donde el Impuesto de Patrimonio es prácticamente nulo, la ministra ha explicado que la reforma fiscal trata de evitar que "a nivel autonómico" se dejen "vacíos de contenido" algunas figuras fiscales "como ha sucedido en algunas comunidades".

Además, esa fiscalidad verde,  de la que hablan tanto Calviño como Montero, incluye el llamado impuesto al diésel. Una tasa que afectaría a todos los ciudadanos por igual, especialmente a la clase media, y que no tiene el carácter "progresivo" que defiende el Gobierno

El Plan remitido a Bruselas incluye los nuevos impuestos

Pero al margen de la utilización torticera del lenguaje para evitar perjudicar al candidato Gabilondo, una vez que prometió que no subiría los impuestos, lo cierto es que el Plan de Recuperación que remitirá el Gobierno a Bruselas contempla una revisión "en profundidad" de las figuras fiscales actuales, así como la incorporación de nuevos tributos "de acuerdo con las tendencias más recientes" para "incrementar" la suficiencia financiera del sistema tributario y así soportar el ingente gasto público planeado por el Gobierno

Aunque no detalla en qué consistirá dicha reforma fiscal, a la espera del diagnóstico de los expertos, sí se compromete con Bruselas a mejorar la recaudación y eficiencia del sistema fiscal a través del "ensanchamiento de las bases tributarias" reducidas por las "numerosas exenciones y deducciones", así como evaluar si los actuales beneficios fiscales cumplen los objetivos para los que fueron creados o "si deben revisarse", en referencia, de nuevo a los tributos cedidos a las comunidades.

De esta manera, por mucho que Calviño intente moldear el discurso para evitar hablar de subidas impositivas en plena campaña electoral, lo cierto es que el Ejecutivo se compromete con Bruselas a  "incrementar la recaudación" de los impuestos personales (el más importante es el IRPF)  y también apuesta por "elevar la recaudación" del Impuesto sobre Sociedades "en línea con los principales países del entorno".