| 20 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño
La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño

La economía colapsa y Calviño rectifica sus previsiones de crecimiento al 4,3%

Pese a que el Gobierno ha tenido que reducir sus previsiones, siguen sacando pecho por los datos, después de que el INE constatase un frenazo total de la economía.

| Yolanda Lorenzo Economía

La economía española se frena en seco. El escenario macroeconómico presentado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística dibuja un panorama desolador, España ya no crece, no existe 'recuperación en v' como vaticinaba la vicepresidenta Nadia Calviño, sino que desaceleró su crecimiento trimestral casi dos puntos entre enero y marzo, hasta situarlo en el 0,3%, frente al 2,2% del trimestre anterior, debido, fundamentalmente, a la caída del consumo. 

Este descenso ha llevado al Gobierno a tener que modificar sus previsiones macroeconómicas para 2022, que estaban colocadas en un irreal aumento del PIB del 7% y que ahora ha modificado hasta el 4,3%, algo que únicamente atribuye a la guerra en Ucrania.

Y es que, la subida de los precios ha hecho que muchas familias tengan que reducir sus gastos y esto, a su vez, repercute en la economía nacional, paralizándola por completo, como ha ocurrido durante este primer trimestre.

Así, el organismo estima que el consumo de los hogares se contrajo un 3,7% en el primer trimestre, frente al crecimiento del 1,5% que registró en el último cuarto de 2021. Es la primera tasa negativa del gasto de las familias desde el primer trimestre de 2021 y su mayor descenso desde el segundo trimestre de 2020, cuando la pandemia y el confinamiento hundió el consumo familiar un 20,4%.

En cambio, el crecimiento interanual del PIB se aceleró casi un punto en el primer trimestre, desde el 5,5% del último trimestre de 2021 al 6,4%, como consecuencia de una mayor aportación del sector exterior, una vez que se han ido reabriendo fronteras tras la pandemia.

En concreto, la demanda externa aportó 3,1 puntos al PIB interanual del primer trimestre, cifra 1,3 puntos superior a la del trimestre anterior, mientras que la demanda nacional contribuyó con 3,3 puntos, cinco décimas menos.

El consumo de los hogares se contrajo un 3,7%,  su mayor descenso desde el segundo trimestre de 2020, cuando la pandemia y el confinamiento hundió el consumo familiar un 20,4%

Pero este descenso del consumo de los hogares tiene efectos directos en las cuentas de las pequeñas empresas dedicadas al comercio minorista.  El sector registró en marzo un retroceso de sus ventas del 5,5% en relación al mismo mes de 2021, tasa 7,2 puntos inferior a la del mes anterior y su caída más acusada desde febrero de 2021, cuando se desplomaron un 9,5%.

Así, las ventas del comercio minorista regresaron en marzo a tasas negativas después de dos meses de incrementos interanuales consecutivos, según ha informado el INE. Eliminando los efectos estacionales y de calendario, la facturación del comercio minorista bajó un 4,2% interanual en marzo, marcando también su mayor descenso desde febrero de 2021 (-5,5%).

El Gobierno rebaja sus previsiones de crecimiento al 4,3% 

Pero mientras Estadística hacía públicos los datos de la economía real, el Gobierno ofrecía sus previsiones, teniendo que rectificar, bajándolas respecto a las anteriores ya que sus cábalas más que optimistas fijaban un escenario en el que el PIB crecía un 7% en 2022.

Sin embargo, la mayor parte de los organismos ya vaticinaban que dichas cifra estaba muy lejos de la realidad. De hecho, el Banco de España recortó su previsión de crecimiento en 2022 al 4,5% y elevó la inflación al 7,5%, mientras que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) rebajó al 4,3% sus estimaciones para el PIB en 2022 y colocó en el 6,2% la inflación.

Por ello, ahora ha tenido que modificar sus estimaciones que pasan por un crecimiento del PIB para 2022 del 4,3%, un descenso que el Gobierno únicamente achaca a la guerra en Ucrania y que aún así consideran positivo.

Además, el Ejecutivo vaticina una tasa de paro por debajo del 10% en 2025. De hecho, ninguna de las variables a las que ha hecho referencia la vicepresidenta han sido valoradas por el Ejecutivo de forma negativa, sino todo lo contrario, sacando pecho, especialmente por las cifras del mercado laboral que se han estado registrando en los últimos meses, pese a que este mes de marzo el desempleo ha crecido de forma significativa.

Este será el cuadro que el Gobierno enviará a Bruselas dentro del el Programa de Estabilidad 2022-2025, y que según ha señalado Nadia Calviño supone el pistoletazo de salida al diseño  los presupuestos de 2023.