| 07 de Agosto de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Las mentiras del Gobierno con el empleo en España: la crisis sigue desbocada

La economía real sigue hundida y las cifras de paro son estremecedoras, por mucha propaganda que ponga el Ejecutivo para intentar disimular un estropicio muy profundo.

| ESdiario Editorial

 

El Gobierno ha arrancado el año vanagloriándose frívolamente de la histórica creación de empleo y de una pletórica recuperación económica, con Pedro Sánchez como heraldo de esos supuestos logros en un mitin e Castilla y León caracterizado, en realidad, por las protestas de los ganaderos por las incalificables denuncias del ministro Garzón y la tolerancia hacia ellas del propio presidente, que lo mantiene incomprensiblemente en el cargo.

Aunque los números absolutos indican técnicamente que el empleo neto ha alcanzado cifras previas a la pandemia, la letra pequeña dice otra cosa bien distinta: los números absolutos se logran por el empleo público; el temporal o reducido; el crecimiento de los autónomos y la incorporación de los trabajadores en ERTE en las las cifras de trabajadores activos.

 

La explicación a por qué España es el país con mayor pérdida de PIB y menor crecimiento de Europa pese a crear tanto empleo neto es precisamente ésa: no se está creando empleo real en el sector privado; la productividad es muy baja y la economía real sigue sumida en una profunda crisis.

Entre febrero de 2020 y diciembre de 2021, la administración pública ha aumentado en 244.751 empleados, sufragados por el erario y los impuestos. En ese mismo periodo, sin embargo, el sector privado ha perdido más de 18.000 puestos de trabajo.

Los datos de creación de empleo son un espejismo: la letra pequeña indica que la crisis es profunda y no va a parar

La productividad de los empleados públicos es menor que la del sector privado y por se ha reducido un 6.6% desde el inicio de la pandemia, lo que se visualizará también cuando se hagan públicas las horas trabajadas en España, sin duda en retroceso.

La crisis crece

Finalmente, el trabajo a tiempo parcial o temporal está muy lejos de detenerse, por mucha contrarreforma laboral cosmética que impulse el Gobierno: aunque mejora las cifras de afiliación a la Seguridad Social, no refleja una recuperación del mercado laboral ni de la economía: en diciembre, solo el 10% de los contratos han sido indefinidos. Y los temporales a tiempo parcial, rozan el 30%.

A modo de resumen, se puede frenar el optimismo artificial del Gobierno con las cifras en la mano: en España no se crea empleo privado; se siguen destruyendo empresas (60.000 menos desde febrero de 2020) y el empleo que se crea es público, temporal o a jornada reducida. Por eso el crecimiento económico es lento y por eso la crisis, lejos de estar amainando, acaba de comenzar.