| 06 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Tribunales Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
María Jesús Montero, ministra de Hacienda
María Jesús Montero, ministra de Hacienda

Ni con el PP ni con CEOE: el Gobierno solo se entiende con Bildu y ERC

Sánchez avanza en su huida hacia adelante desechando pactos sólidos con la oposición y los empresarios y subordinándose casi en exclusiva a partidos independentistas.

| ESdiario Editorial

 

El Gobierno ha superado en las últimas horas otro obstáculo para aprobar los Presupuestos Generales del Estado, con el rechazo del Congreso a las enmiendas a la totalidad presentadas por el PP gracias, básicamente, a ERC y Bildu.

Mientras Sánchez rechaza entenderse con el PP en este asunto fundamental y no logra incorporar a la CEOE a un pacto por la reforma laboral; se visualizan sin embargo los peajes de sus apoyos: tanto ERC como Bildu dejaron muy claro que solo apoyarían las cuentas públicas si, a cambio, el Gobierno pagaba una gran factura.

Lejos de rechazar ese discurso, lleno de advertencias y amenazas de Gabriel Rufián y de Óskar Matute; la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se ha limitado a responder que eran “muy conscientes” de ello y que el respaldo de independentismo “lo sudan a diario”: una confesión en toda regla que incluye insoportables concesiones económicas, políticas y éticas.

Es insoportable constatar que el Gobierno solo se entiende con Bildu y con ERC mientras desprecia al PP o a la CEOE

A pagar, además de por autonomías como la madrileña, con impuestos confiscatorios como la plusvalía que este lunes resucitará tras ser declarado ilegal por el Tribunal Constitucional: un bochorno y una injusticia, del mismo calibre que la cometido por el lendakari Urkullu, gestor de un insolidario privilegio fiscal, acusando a Ayuso de practicar "dumping" con su política tributaria.

 

En Portugal va a hacer Elecciones anticipadas en enero por la negativa del presidente socialista a aceptar imposiciones de sus socios que considera inasumibles. En España, el mismo Gobierno que no se entiende con nadie en asuntos fundamentales necesitados de grandes consensos (mercado laboral, sistema de pensiones, financiación autonómica, reforma de la Justicia) se entrega a dos partidos que no tienen reparos en vincular su respaldo a una compensaciones incompatibles con la solidaridad entre ciudadanos y con la cohesión del Estado.

El resumen del lamentable momento lo da una fotografía dolorosa: mientras Bildu abroncaba al Gobierno en el Congreso; una delegación de diez parlamentarios de Europa venía a España a buscar respuestas para los casi 400 asesinatos de ETA que no han sido aclarados. El Gobierno, tristemente, solo atiende la primera de las dos circunstancias.