| 24 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez y Nadia Calviño
Pedro Sánchez y Nadia Calviño

El empleo lo crean pequeños empresarios y ciudadanos a pesar del Gobierno

El mercado laboral mejora gracias al esfuerzo de los pequeños empresarios y al consumo interior de los españoles. Y a pesar de los errores, zancadillas y obstáculos de Moncloa.

| ESdiario Editorial

Sin duda es una esperanzadora noticia el récord de creación de empleo y afiliación a la Seguridad Social experimentado por España en julio, con casi 200.000 incorporaciones en cada epígrafe que, más allá de las circunstancias de temporalidad o retribuciones, arrojan un cierto bálsamo económico a la agotada sociedad.

La euforia mostrada por Pedro Sánchez, en disputa con la de Yolanda Díaz como ministra de Trabajo y representante de Podemos; denota el inevitable intento del Gobierno por arrogarse un progreso que no es suyo y contextualizarlo en una dinámica de recuperación que, sin embargo, es muy inestable.

 

El empleo creado no ha sido gracias al Gobierno, sino a pesar de él, como demuestra su origen: la práctica totalidad del sector de servicios, el que más ha sufrido durante la pandemia y, a la vez, el que menos atenciones ha tenido.

Las ayudas han sido tardías o inexistentes, con 7.000 millones pendientes de reparto aún a estas alturas. Las restricciones, además, han oscilado entre lo inevitable y lo caprichoso, por la acción u omisión del Gobierno ante las decisiones de las Comunidades Autónomas, no siempre ajustadas al sentido común. Y por los tres meses de cierre y confinamiento impuestos ilegalmente desde Moncloa, como sentenció el Tribunal Constitucional.

España crea empleo a pesar del Gobierno, cuya política económica y fiscal es temeraria y contraria al progreso

Y a todo eso, cabe añadirle una insoportable política económica, sustentada en la subida de impuestos y directos; el sobreprecio de suministros como la luz y el combustible y el intervencionismo laboral, incompatible con la flexibilidad que debe tener el mercado de trabajo para enfrentarse a una crisis temible.

Solo empleo público e impuestos

Pese a todos esos obstáculos, los asfixiados empresarios españoles, en su mayoría de pequeño tamaño y origen familiar, han intentado sobreponerse a las circunstancias sanitarias y a los fallos del Gobierno, tal vez porque no les queda más remedio pero en todo caso con una dosis de arrojo cercana al heroísmo.

Y lo han hecho sirviéndose del consumo interno de los españoles, lastrado también por la política fiscal y de precios de un Gobierno que, lejos de auxiliar a la economía real, se ha dedicado a bombardearla con sus decisiones, silencios y errores. El único empleo que genera el Gobierno es el público. Todo lo demás es a pesar de él. Y quizá eso explique que la recuperación sea débil e incierta a pesar de tanto entusiasmo impostado.