16 de Abril de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Sánchez y Ayuso, en la Puerta del Sol

Sánchez le debe explicaciones a Madrid, no reprimendas vergonzosas a Ayuso

El líder del PSOE lleva meses denigrando a la Comunidad de Madrid con falsedades que no esconden una evidencia: él es el responsable del drama que padece España en su conjunto.

| ESdiario Editorial

 

Solo desde la falta de pudor y de escrúpulos más sangrante puede entenderse que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se atreva a cargar contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por la gestión de la pandemia y sus consecuencias sanitarias y económicas.

Acostumbrado a que sus mensajes tengan un impúdico altavoz, por falsos, equivocados o directamente intolerables que sean; el líder del PSOE ha decidido entrar en la campaña del 4M utilizando el asunto del que, en realidad, más debería avergonzarse el Gobierno de España.

Porque los madrileños, para empezar, también son españoles. Y lo que les ocurra a ellos, en consecuencia, también es responsabilidad de las autoridades nacionales: por mucho que La Moncloa lleve meses adjudicando todo el trabajo a las Comunidades, la ley es muy clara al respecto de quién tiene el mando en situaciones de emergencia sanitaria internacional.

 

Pero que además se sirva del alud de visitantes franceses, que entran por aeropuertos y fronteras terrestres cuya gestión es exclusiva del Ejecutivo, denota la perversa manera que tiene Sánchez de entender la democracia y avala a quienes sospechan que, en lo relativo a Madrid, siempre actúa con premeditación: si hay visitantes franceses es porque Moncloa lo ha querido. ¿Y lo ha consentido tal vez para poder atacar luego a Ayuso, a un a riesgo de que crezcan los contagios?

Sánchez es responsable del terrible drama sanitario y económico de la pandemia. Y Ayuso, una de sus víctimas

A la perversión del discurso, se le añade la falacia de los datos: Madrid tiene un tasa de incidencia similar a la del País Vasco o Navarra, comunidades sobre las que Sánchez no se atreve a emitir palabras tan gruesas. Y hasta seis regiones gobernadas por el PSOE acaban de cerrar a tercera ola con más fallecidos que Madrid: hasta el triple, en el caso de Valencia.

Un presidente opaco

Más allá de eso, ni los errores ni los aciertos de ningún presidente autonómico borran la evidencia de que es a Sánchez a quien hay que imputarle el desastroso balance provisional, y tal vez definitivo, de la terrible pandemia. España es uno de los países con más muertos y contagiados del mundo. Y el que más ha visto hundirse su economía entre todos ellos.

Que ante eso el presidente más opaco desde la Transición se permita dar lecciones a nadie o hacerle reproches produce sonrojo. Si alguien no debiera hablar de la gestión de este drama, es Sánchez: salvo que lo haga en una Comisión de Investigación en el Congreso, o delante de un juez.