| 27 de Septiembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pero Sánchez, Nadia Calviño y Yolanda Díaz
Pero Sánchez, Nadia Calviño y Yolanda Díaz

Soluciones para todos, no parches para los transportistas solo

España está desbordada y Sánchez es incapaz de ofrecer soluciones ni siquiera para uno de los sectores afectados. Pero aunque lo haga, será insuficiente.

| ESdiario Editorial

 

Pese al problema de desabastecimiento de alimentos y productos básicos y la progresiva paralización de actividades industriales por el paro del transporte, el Gobierno sigue paralizado y no presenta soluciones para desbloquear la situación. Incluso parece haber dado atrás en las dos líneas de trabajo que había anunciado.

No hay noticias de la rebaja fiscal en combustibles y energía que el propio Pedro Sánchez anunció en una entrevista televisiva y confirmó en la Conferencia de Presidentes Autonómicos de La Palma.

E incluso empieza a extenderse la idea de que renunciará a reducir el Impuesto de Hidrocarburos o el tipo del IVA del 21% al 10%, que beneficiaría a toda la ciudadanía, para centrarse en bonificaciones exclusivas al sector del transporte. El Plan Nacional, que se conocerá el día 29 de marzo, despejará las dudas, que son muchas y muy inquietantes.

 

Tampoco hay avances en la propuesta de Sánchez de que Europa asuma la rebaja cambiando el modelo de cálculo del recibo energético para desvincularlo del precio del gas: la Comisión Europea ya aprobó el 8 de marzo un genérico Plan Energético para reducir las tarifas, pero la frialdad de países como Alemania o Francia y de la propia Comisión Europea parecen alejar la posibilidad de que las medidas europeas reduzcan los precios a corto plazo al menos.

Las soluciones no pueden acabar en los transportistas ni circunscribirse a engordar la deuda y la inflación con más subvenciones: España exige una reforma profunda

Al problema específico con los transportistas, que no dejan de sumar apoyos, se le añade el impacto en el suministro y la desoladora imagen de estanterías vacías en los híper, con una fotografía que lo resume todo: en España, ya es difícil encontrar pan y leche.

Reformas y cambios para todos

Seguramente la delicada situación de las arcas públicas explica la resistencia de Sánchez a aplicar reducciones fiscales que ya llevan semanas aplicando otros países como Alemania, Portugal, Italia, Irlanda, Polonia, Francia y Bélgica. No se entiende, por eso mismo, que el Gobierno mantenga unos Presupuestos con récord de gasto público y apruebe bonos culturales de 400 euros para los chavales de 18 años.

Y mucho menos que quiera solventar un problema estructural, que afecta a toda la sociedad, con remedios parciales para sectores concretos: los transportistas son la punta de lanza de un drama generalizado, que afecta al bolsillo de todos los ciudadanos.

Y las soluciones, por eso, no pueden acabar en ellos ni circunscribirse a engordar la deuda y la inflación con más subvenciones: España exige una reforma profunda de su modelo de gasto, y no un parche para salir del paso.