15 de Abril de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez, este martes en Moncloa

Sánchez vuelve a jugar con las vacunas y vuelve a abandonar a las Comunidades

El Gobierno reaparece para prometer lo que ya había comprometido y para dejar a su suerte a las regiones cuando decline el estado de alarma. Y todo por las Elecciones en Madrid.

| ESdiario Editorial

 

El presidente del Gobierno reapareció ayer para hablar de la vacunación en España, tras permanecer en silencio prácticamente desde que en diciembre pasado patrimonializara la llegada de la primera remesa a España para hacerla pasar como un logro personal: las pegatinas del Gobierno en las cajas, su rimbombante comparecencia y el monopolio político de la esperanza que generó aquella imagen dieron paso, poco después, a la dura realidad.

Porque desde entonces, todo han sido retrasos, desajustes, arbitrariedad y confusión; saldados con una demora costosa en vidas y resumida en un dato estremecedor: mientras en Estados Unidos ya se ha empezado a vacunar a los mayores de 16 años; en España no se ha inmunizado ni a los de más de 80. Sin ninguna explicación solvente, ni en España ni en Europa, ni mucho menos con la asunción de responsabilidades que los hechos exigían.

Pero al calor evidente de las Elecciones en la Comunidad de Madrid, Sánchez ha salido de su inaceptable letargo para, en síntesis, volver a incurrir en los dos mismos comportamientos que le han caracterizado durante la pandemia: de un lado, volver a prometer lo que hay había anunciado, como si la ciudadanía no tuviera ni memoria ni derecho a exigir aclaraciones. Y de otro, su negligencia hacia las Comunidades Autónomas, a quienes carga toda la responsabilidad sin darles las herramientas.

Sánchez ha incumplido los plazos de la vacunación y además deja de nuevo abandonadas a las Comunidades

Esto volverá a ocurrir cuando, el 9 de mayo, decline el eterno estado de alarma con el que el Gobierno, más que facilitar la lucha contra la pandemia, se ha dotado de una coraza ante los controles externos, sean de las instituciones democráticas, sean de la sociedad civil. Y el remate a esa ceremonia de la confusión y el ventajismo será enterrar ese recurso excepcional sin darles a los Gobiernos autonómicos la normativa legal que les permita atender el desafío.

Porque un año después, sigue sin haber impulsado la normativa sanitaria indispensable para que, ante la desidia del Gobierno, las Comunidades puedan adoptar restricciones, confinamientos parciales y todo tipo de medidas oportunas para atender la emergencia sanitaria.

 

El mismo Sánchez que ha encontrado tiempo para impulsar leyes innecesarias como la de educación, la de eutanasia, la de memoria democrática o la de paralización del Poder Judicial; no lo ha tenido para facilitar la arquitectura legal indispensable ante la emergencia sanitaria, propuesta a más inri por el PP hace meses, con tanto lujo de detalles como desprecio del Ejecutivo.

El único objetivo del Gobierno, en todo este tiempo, ha sido esquivar su responsabilidad y cargársela en exclusiva a las Comunidades, especialmente si, como la madrileña, están dirigidas por el principal partido de la oposición: la dejación de funciones demuestra que, entre la salud y el voto, Sánchez siempre apostará por lo segundo.

Incumplimiento

Y lo mismo puede decirse de la vacunación. El entusiasmo gubernamental no encaja con la realidad de los hechos: anunciar que la inmunidad llegará al 50% en julio y al 70% a finales de agosto solo es la confirmación de un retraso evidente que, sin embargo, el aparato presidencial quiere presentar como un éxito personal de Sánchez.

Si cumplir tarde y mal con un compromiso nunca es motivo de vanagloria, mucho menos lo es con los precedentes del presidente: cada vez que ha habido elecciones, sean en Galicia, el País Vasco, Cataluña o ahora Madrid; ha anunciado la derrota del virus o la masificación de la inmunización. Y la realidad que viven los españoles es bien distinta: solo 3.2 millones de ciudadanos ha recibido la pauta completa de dos dosis, poco más del 5% de la población total.